Brasil: Covid-19 ataca a zonas donde hay menos atención en salud

0 0
Tiempo de lectura:3 Minutos, 28 Segundos

Mientras Brasil aún combate los brotes en las grandes ciudades, el coronavirus ya es una amenaza para las regiones del vasto interior del país.

En esas zonas los sistemas de salud tienen menos capacidad para atender la creciente demanda de pacientes infectados por el patógeno.

El inmenso estado del Amazonas, cuya tasa de incidencia del COVID-19 cuadruplica la media nacional, es un ejemplo de esta nueva realidad.

Esta región, cuya superficie equivale a la de tres veces España, alberga más de 60 municipios y la mayor parte de comunidades indígenas del país. Solo en la capital, Manaos, hay camas de cuidados intensivos (UCI).

CRÍTICAS INDÍGENAS

Las carencias médicas se sienten. «Aquí la atención en hospitales no existe», espetó desde la ciudad de amazónica de Tabatinga el presidente de la Federación Indígena del pueblo Kokama, Glades Kokama Rodrigues Ramires.

En declaraciones telefónicas a Efe, Glades explicó que «en Tabatinga hay solo un hospital militar, que no está siendo como debería ser». Afirmó que el centro hospitalario «no tiene estructura para atender a los indígenas», quienes están «pasando por un momento muy difícil».

En una crítica abierta a la gestión del presidente brasileño Jair Bolsonaro, el líder del pueblo kokama lamentó el «poco» apoyo recibido por parte del Gobierno. También lamentó la «falta de respeto» a su comunidad y «al resto de indios» que viven en el país.

SEÑALES DE ALARMA Y AVANCE INEXORABLE

Las señales de alarma sobre la expansión del patógeno al interior saltaron esta semana, cuando la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), vinculada al Ministerio de Salud de Brasil, divulgó un informe sobre los «riesgos de la interiorización del COVID-19»,

El documento reveló que unos 7,8 millones de brasileños viven, como mínimo, a 4 horas de distancia de una localidad con infraestructura para tratar casos graves.

El ministro interino de Salud brasileño, el general Eduardo Pazuello, abordó esta semana la penetración del virus en nuevas áreas del país.

Pazuello afirma que el avance de la pandemia hacia el interior es «inevitable», a pesar de haberse constatado una «reducción de casos».

De hecho, los datos de las autoridades sanitarias muestran que el número de localidades con al menos un caso de COVID-19 aumentó casi 12 veces en 53 días.

El avance del patógeno hacia los territorios del interior también preocupa al alcalde de Manaos, Arthur Virgílio Neto. En un vídeo divulgado en sus redes sociales, afirmó temer un «genocidio» de indios en la región como consecuencia de un «crimen contra la humanidad».

El alcalde se mostró especialmente preocupado por la situación de las comunidades indígenas en el interior del estado del Amazonas. Y lamentó que el patógeno esté dirigiéndose a «esas personas ingenuas, que acaban tornándose presas fáciles para el trabajo destructor del coronavirus».

En este estado de Brasil, se contabilizaron hasta el jueves cerca de 25.370 casos y alrededor de 1.620 víctimas mortales de COVID-19.

En todo el país, los casos confirmados ya sobrepasan los 330.000 y los fallecimientos ascienden a los 21.000. Brasil ya supera a Rusia en número de contagios y solo tiene por delante a Estados Unidos. EFE