COI contempla sanciones a Italia por interferencia

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El Comité Olímpico Internacional podría poner al equipo de Italia en un periodo de prueba para los Juegos Olímpicos de Tokio debido a una disputa de dos años que considera como interferencia gubernamental.

El COI difiere con la decisión del gobierno italiano de crear una nueva organización, “Sport e Salute”, establecida a inicios de 2019 para administrar las finanzas del deporte del país. El dinero era manejado previamente por un brazo del Comité Olímpico Italiano (CONI).

“La Carta Olímpica prohíbe categóricamente que un comité olímpico nacional sea operada por el gobierno y ahora mismo Sport e Salute es una agencia del gobierno”, dijo el presidente del CONI Giovanni Malagò.

Las posibles sanciones por parte del COI incluyen impedirle a los deportistas italianos lucir los uniformes del equipo nacional y escuchar su himno nacional.

Un cambio a último minuto de la política del gobierno quedó virtualmente descartado, ya que el primer ministro Giuseppe Conte presentará su renuncia el martes en medio de una crisis política aparte, anunció el lunes su despacho.

El periodo de prueba dejaría a Italia en la misma categoría de Rusia, a la que el mes pasado se le prohibió usar su nombre, bandera e himno durante los próximos dos Juegos Olímpicos como secuela de un escándalo de dopaje estatal.

Entidades internacionales como el COI y la FIFA suelen amenazar con suspender a sus afiliados nacionales para protegerles de decisiones tomadas por las autoridades gubernamentales.

Kuwait compitió en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 como un “Equipo de Deportistas Independiente”, bajo la bandera y el himno olímpico, en medio de un conflicto similar por interferencia de su gobierno.

La delegación de Rusia en los Juegos de Invierno de Pyeongchang 2018 compitió con el nombre “Deportistas Olímpicos de Rusia” debido al escándalo de dopaje.

En la primera de dos misivas de advertencia que el presidente del COI Thomas Bach escribió al primer ministro italiano Giuseppe Conte a fines del año pasado, se resaltó que “significativos cambios legales y estructurales han sido impuestos en el Comité Olímpico nacional de Italia”, conocido como CONI.

“Desafortunadamente, se ha impedido al CONI cumplir plenamente con su función como un comité olímpico nacional reconocido por el COI y que opera de acuerdo a la Carta Olímpica”, señaló Bach.

El presidente del COI también sugirió que la supuesta interferencia podría — bajo extremas circunstancias — resultar en quitarle a Italia la sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026 en Milán y Cortina d’Ampezzo.

Tradicionalmente, el CONI se ha encargado de administrar el deporte en Italia, decidiendo cómo repartir los millones de dólares en fondos del gobierno a las federaciones nacionales. Ahora, “Sport e Salute” ha tomado esa responsabilidad, repartiendo 280 millones de euros (325 millones de dólares) en 2020.

Aunque el CONI sostiene que no se opone al manejo del financiamiento, se ha quejado de que el gobierno interfiere en sus procesos electorales y nombramientos de personal.

Malagò tiene la intención de reelegirse como presidente del CONI en mayo, pero la nueva ley le impediría cumplir con tres mandatos consecutivos.

El ministro de Deportes de Italia, Vincenzo Spadafora, respondió al COI en noviembre con la promesa de que el gobierno le garantizará al COI “la autonomía adecuada para su funcionamiento y organización como se establece en la Carta Olímpica”.

Pero las reformas naufragaron y el gobierno de Conte está sumido en una crisis política.

El COI podría decidir el miércoles, en una reunión de su comité ejecutivo, si aplica una suspensión provisional, la cual podría ser levantada si el gobierno ofrece una mayor autonomía al CONI previo a los pospuestos Juegos de Tokio que deben ser inaugurados el 23 de julio.