El oficio de hielero continúa
La partida de Baltazar Ushca pareció sentenciar la extinción de una de las tradiciones más sacrificadas de los Andes. Sin embargo, en el silencio del Chimborazo, el oficio no se apagó. Juan, el yerno de Baltazar y depositario de los secretos de esta rutina casi extinta, tomó el relevo y, a pesar de lo duro del camino, no está dispuesto a abandonarlo.







