Autoexamen, mamografía y eco mamario: ¿cuál debes realizarte y a qué edad?
El 19 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama. El autoexamen, la mamografía y el eco mamario cumplen funciones diferentes en la detección.

El cáncer de mama es una de las principales causas de muerte en mujeres de Ecuador,
Referencial Freepik.
Compartir
Actualizado:
18 oct 2026 - 08:00
El cáncer de mama es el tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres a escala mundial. En Ecuador, para 2025, la Sociedad de Lucha contra el Cáncer (Solca), Núcleo de Quito, estimó 4 084 nuevos casos y 1 233 muertes asociadas a esta enfermedad.
Cada 19 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, una fecha que busca sensibilizar sobre la importancia de la detección temprana y el acceso oportuno al diagnóstico y tratamiento.
Sin embargo, una de las principales dudas es qué examen deben realizarse las mujeres y desde qué edad.
Exámenes según la edad
Aunque el autoexamen, la mamografía y la ecografía mamaria permiten reconocer o investigar alteraciones, no cumplen la misma función ni son intercambiables.
La doctora Andrea Calvopiña, directora médica de Praxmed, explica que la elección depende de la edad, los antecedentes familiares, los factores de riesgo y los resultados de evaluaciones anteriores.
Además, no tener antecedentes familiares de cáncer de mama no significa estar libre de riesgo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 80% de los casos se presenta en mujeres sin factores de riesgo específicos conocidos, aparte del sexo y la edad.
El autoexamen de mama
El autoexamen de mama consiste en observar y palpar los senos para identificar cambios en su apariencia, tamaño, forma o textura.
Harold Álvarez, asesor médico de Laboratorios Bagó del Ecuador, señala que las mujeres deben familiarizarse con su cuerpo desde la adolescencia. Más que establecer una edad o un calendario obligatorio, lo importante es reconocer cómo lucen y se sienten normalmente las mamas.
Esto permite advertir la aparición de bultos, hundimientos, cambios en la piel o secreciones inusuales.
Sin embargo, el autoexamen no sustituye la mamografía ni es considerado una prueba de detección temprana suficiente por sí sola.
La doctora Calvopiña advierte que esperar a sentir un bulto no es una estrategia adecuada, porque existen lesiones que pueden identificarse mediante estudios de imagen antes de que sean palpables.
Por ello, el conocimiento del propio cuerpo debe complementarse con controles médicos según la edad y el riesgo individual.
La mamografía
La mamografía es una prueba de imagen que utiliza rayos X en dosis bajas para examinar el tejido mamario. Permite detectar alteraciones que todavía no producen síntomas o que son demasiado pequeñas para identificarse mediante la palpación.
Es el principal método de tamizaje del cáncer de mama y cuenta con evidencia científica de que su utilización periódica puede reducir la mortalidad por esta enfermedad.
Según la recomendación del Ministerio de Salud Pública (MSP) de Ecuador citada por Álvarez, las mujeres sin síntomas y con riesgo promedio deben realizarse una mamografía cada dos años entre los 50 y 69 años.
No obstante, la edad de inicio no es igual en todas las guías médicas. Algunas recomendaciones internacionales contemplan comenzar desde los 40 años.
En mujeres con antecedentes familiares directos de cáncer de mama, mutaciones genéticas u otros factores de alto riesgo, el médico puede recomendar estudios antes de los 50 años y establecer un seguimiento individualizado.
Álvarez señala que, en determinados casos, estos controles pueden comenzar a los 35 o 40 años, aunque algunas pacientes de alto riesgo necesitan vigilancia incluso antes.
El eco mamario
El eco mamario o ecografía de mama utiliza ondas de ultrasonido para obtener imágenes del interior del tejido mamario. A diferencia de la mamografía, no utiliza radiación ionizante.
Este examen permite estudiar alteraciones específicas y ayuda a determinar si un bulto corresponde a una lesión sólida o a una estructura que contiene líquido, como un quiste.
No existe una edad fija para realizarse una ecografía mamaria. Su indicación depende de los síntomas y de la valoración médica.
Según Álvarez, suele ser el primer estudio de imagen en mujeres jóvenes que presentan un nódulo palpable o dolor localizado.
Por su parte, Calvopiña explica que la ecografía también puede complementar la mamografía, especialmente en mujeres con tejido mamario denso, una característica que puede dificultar la identificación de algunas lesiones en las imágenes.
Sin embargo, el eco mamario no reemplaza a la mamografía como examen de tamizaje habitual. En determinadas circunstancias, ambos estudios pueden ser necesarios.
¿Qué examen de mama corresponde según la edad?
En mujeres con alto riesgo, las recomendaciones pueden cambiar y contemplar estudios adicionales, como resonancia magnética.
Los especialistas recomiendan acudir a una valoración médica cuando aparezca alguna de estas alteraciones:
- Un bulto nuevo en la mama o en la axila.
- Cambios persistentes en el tamaño o la forma de los senos.
- Hundimientos o apariencia de piel de naranja.
- Retracción o cambios recientes en el pezón.
- Secreción espontánea por el pezón, especialmente si contiene sangre.
- Cambios persistentes en la piel de la mama.
Aunque muchas de estas alteraciones pueden tener causas benignas, es necesario investigarlas para descartar una enfermedad.
Además, el cáncer de mama puede desarrollarse sin dolor ni síntomas evidentes en sus primeras etapas. Por esta razón, no se debe esperar a que aparezca una molestia para acudir a los controles preventivos recomendados.
¿Qué ocurre si una mamografía o ecografía detecta una alteración?
Un resultado anormal no significa necesariamente que exista cáncer. La doctora Calvopiña explica que, cuando un estudio identifica una lesión sospechosa, pueden requerirse evaluaciones complementarias y, en determinados casos, una biopsia para establecer el diagnóstico.
La biopsia consiste en extraer una muestra de tejido para analizarla y determinar si existen células cancerosas.
Si se confirma la enfermedad, el tratamiento dependerá del tipo de tumor, su extensión y sus características biológicas.
Los especialistas coinciden en que la detección temprana no depende de una sola prueba, sino de reconocer los cambios del cuerpo, realizar los estudios correspondientes y dar seguimiento a los resultados.
Compartir

