Controversia en Medicina de la U. Central por micrófonos en examen y denuncia de requisas invasivas
2 estudiantes denuncian abuso de poder en la UCE. Un informe reveló el hallazgo de micrófonos y dispositivos de copia durante un examen.

Dos estudiantes denuncian haber sido víctimas de abuso de poder en la Facultad de Medicina de la Universidad Central.
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Actualizado:
07 may 2026 - 19:34
Micrófonos y otros dispositivos de copia fueron hallados en medio de un examen de Farmacología en la Universidad Central. La controversia en la Facultad de Medicina gira alrededor de un informe que podría demostrar fraude académico y de la denuncia de dos estudiantes que aseguran que fueron tocadas en sus zonas íntimas a manera de requisa.
Un informe de detección de fraude académico, del 29 de abril de 2026, se conoció en medio de este caso. El documento contiene medidas de contingencia aplicadas en el examen de recuperación 2025-2026 de la Asignatura de Farmacología Básica I y II. Su contenido fue difundido por el portal Primicias.
En el texto se detalla que "no se trató de casos aislados, sino de una especie de operación coordinada que incluyó una red de comunicación inalámbrica”.
Llamadas simultáneas, chat grupal y más
Según el informe, una estudiante de un curso superior observó a dos personas en los pasillos con tablets y dispositivos electrónicos con los que se presume que estarían dictando las respuestas en tiempo real.
“Ante la sospecha, se solicitó el permiso correspondiente para la aproximación al estudiante y con su consentimiento se hizo una palpación en zona interescapular, detectándose un objeto no anatómico bajo la vestimenta y se constató que era un teléfono tipo smartphone con cables adheridos al cuerpo", dice el documento citado por el medio digital.
“Este primer hallazgo confirmó que el instructivo 'Disposiciones para el Examen de Farmacología' estaba siendo vulnerado deliberadamente mediante tácticas electrónicas camufladas, por lo cual para el examen de quinto semestre la Asignatura se vio obligada a aumentar las medidas de control y vigilancia”, se lee en el reporte.
Además, el texto señala que durante el examen se notó que una de las estudiantes tenía un objeto no anatómico en su cuerpo. "Tras consentimiento se procedió a una inspección técnica dirigida a la región abdominal, donde se detectó un primer teléfono tipo smartphone y cables de micrófono, encontrándose luego un segundo teléfono tipo smartphone en su espalda”.
“Tras la detección, se constató que los dispositivos mantenían una llamada activa en tiempo real y un chat grupal de WhatsApp, confirmando la existencia de una red de transmisión de datos en tiempo real", menciona el informe.
En total fueron 11 estudiantes los involucrados en el presunto fraude académico y todos se recibieron una calificación de cero. El informe muestra fotografías en las que se observa a los estudiantes con cables en el tórax, y una llamada grupal de una hora y 52 minutos de duración, momentos antes de finalizar el examen.
Denuncia de tocamientos no consentidos
Tocamientos en zonas íntimas, humillaciones, requisas invasivas y amenazas académicas denunciaron dos estudiantes de Medicina de la U. Central en medio de este caso.
Carolina y Valentina (nombres protegidos), contaron a Teleamazonas.com que fueron víctimas de estas vulneraciones durante el examen del 15 de abril de 2026.
La denuncia de las jóvenes fue presentada formalmente el 21 de abril ante el rectorado de la Universidad. Y el 7 de mayo, la Fiscalía informó que inició -de oficio- una investigación por el presunto delito de abuso sexual.
Retención y tocamientos en zonas íntimas
Según los testimonios a los que accedió Teleamazonas.com, los estudiantes recibieron previamente estrictas instrucciones para asistir al examen: no portar celulares, relojes, accesorios ni dispositivos electrónicos. Solo podían ingresar con su cédula y un esfero.
Carolina contó que llegó a las 14:00 y rindió la prueba con normalidad junto a un grupo de 11 personas. Sin embargo, tras finalizar el examen, los estudiantes fueron retenidos dentro de un aula bajo el argumento de que alguien habría filtrado preguntas a otros grupos.
La estudiante asegura que, desde ese momento, comenzó una cadena de requisas físicas realizadas por otros estudiantes que son ayudantes de cátedra y por los docentes de la materia.
Mientras tanto, los rumores sobre posibles dispositivos de copia aumentaban dentro del aula. Según las denunciantes, el ambiente se volvió hostil y de presión constante.
Valentina en cambio afirma que incluso escuchó comentarios burlones por parte de ayudantes y asistentes.
“Decían: ‘por uno pagan todos’ y también ‘hay que hacerles como en la cárcel’. Nos tocaron sin consentimiento”
Valentina (nombre protegido)
Las estudiantes sostienen que las revisiones se realizaron sin autorización y mediante contacto físico directo.
Carolina relató que en la primera requisa una ayudante le tocó el pecho, abdomen, espalda y piernas para verificar que no tuviera dispositivos ocultos. “Ni siquiera nos preguntaron si podían revisarnos”, dijo.
Según los testimonios, las requisas continuaron durante varias horas y aumentaron progresivamente de intensidad.
Valentina asegura que en una segunda revisión le tocaron el área entre los senos, los broches del brasier y la pelvis.
“Estas revisiones implicaron contacto físico directo en zonas íntimas y de forma reiterada”.
Valentina
Revisiones en baños que escalaron
De acuerdo con el relato de las estudiantes, varias alumnas fueron trasladadas a los baños de la universidad para revisiones más exhaustivas.
Carolina asegura que allí le ordenaron levantarse la blusa y bajar el pantalón hasta la mitad del pubis. “Yo pensé que iba a ser una revisión igual que las anteriores, pero las cosas se intensificaron”.
También relató que algunas compañeras tuvieron que retirarse el brasier frente a otras personas.
Valentina denunció que una ayudante levantó su falda más de lo que ella había permitido inicialmente. “Mi zona íntima quedó totalmente expuesta”.
La estudiante asegura que le hicieron ocho revisiones en total. En una de ellas, una asistente de cátedra le pidió quitarse la camiseta y luego inspeccionó físicamente su toalla sanitaria, mientras la joven se encontraba menstruando.
“Yo estaba en shock. Solo quería irme a mi casa y ver a mis papás”. “Nunca encontraron nada”
Valentina
Las dos estudiantes sostienen que, pese a las múltiples requisas, nunca se encontró ningún dispositivo tecnológico en su poder.
Hay estudiantes que apoyan las requisas
El caso generó debate entre los estudiantes de la carrera de Medicina. El informe de la Facultad indica que el hallazgo de los primeros teléfonos celulares "evidenció que la acción de fraude académico era una operación coordinada entre varios estudiantes, demostrando que la primera etapa de revisión había sido insuficiente"
Dentro de la comunidad universitaria hay quienes están de acuerdo con que se realicen las requisas y apoyan los procedimientos aplicados.
Francisco (nombre protegido) también estuvo presente durante el examen. Confirmó a Teleamazonas.com que, entre las 52 personas que acudieron a rendir el examen ese día, sí se hallaron teléfonos, cables y audífonos diminutos ocultos entre varios estudiantes.
“Encontraron dispositivos, cables escondidos en los cuellos de las camisas, alrededor del cabello y audífonos diminutos que a primera vista no eran perceptibles”.
Francisco (nombre protegido)
Francisco asegura que las revisiones se realizaron entre personas del mismo sexo y que quienes ejecutaban los controles utilizaban el dorso de las manos para evitar contacto indebido.
“Evitaban las zonas íntimas o púbicas, así como el área pectoral”, dijo. Según su versión, muchas de las revisiones adicionales ocurrieron luego de que se encontraran nuevos dispositivos ocultos.
Abogada critica método para prevenir copia
La denuncia de las estudiantes es patrocinada por Ljubica Fuentes, de la Fundación Ciudadanas del Mundo.
“Hay una idea completamente distorsionada de que para prevenir la copia se puede hacer cualquier cosa”.
Ljubica Fuentes, abogada de Ciudadanas por el Mundo.
Fuentes recalcó que, por fuera del problema de posibles intentos de copia, el problema es el método utilizado durante las requisas.
La abogada además indicó que la Universidad sí tiene mecanismos disciplinarios establecidos para sancionar actos de deshonestidad académica. Pero considera que nada justifica revisiones invasivas o tocamientos sin consentimiento.
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