Armados irrumpen en plantel de Guayaquil; intento de extorsión el primer día de clases

El primer día de clases en el régimen Costa – Galápagos se vio marcado por un alarmante hecho en una unidad educativa de Nueva Prosperina, noroeste de Guayaquil. La mañana de este lunes 6 de mayo del 2024, un grupo de armados irrumpieron en las aulas para exigir una fuerte suma de dinero a las autoridades.

De acuerdo a información preliminar, alrededor de cinco hombres armados y encapuchados ingresaron al plantel minutos después de haber iniciado la jornada académica. Los extorsionadores habrían escalado las paredes posteriores.

Una vez dentro de la institución recorrieron las aulas hasta llegar a la oficina de la directora, a quien le exigieron el pago de 5 000 dólares para no atentar contra ella, los docentes y los alumnos. Tras amedrentarlas, los extorsionadores huyeron del lugar.

Ante ello, los padres de familia decidieron retirar a los estudiantes y exigieron la modalidad virtual para el desarrollo de las actividades ante el temor de una nueva amenaza. Las clases se suspendieron mientras se analiza la situación de esta institución.

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La Policía Nacional indicó, en su cuenta de X, que tras recibir la alerta de las amenazas «inmediatamente las unidades se desplegaron para dar con los responsables de este hecho y brindar seguridad a estudiantes y docentes» del plantel.

Este hecho ocurre en medio de la preocupación de padres de familia por el retorno a las aulas en el régimen Costa – Galápagos, donde la jornada académica en el anterior periodo tuvo que culminar de forma no presencial ante la ola de violencia.

En una entrevista a Teleamazonas este 6 de mayo del 2024, la ministra de Educación, Alegría Crespo, ratificó que reforzarán el trabajo interinstitucional para velar que la comunidad educativa cuente con las garantías de seguridad necesaria.

Además, durante la inauguración del año lectivo en la Unidad Educativa los Vergeles, norte de Guayaquil, la ministra del Interior, Mónica Palencia, afirmó que 3 526 servidores policiales serán los encargados de brindar seguridad en 1 537 unidades educativas.

Con el objetivo de resguardar los exteriores de los planteles para evitar hechos violentos y otros delitos que mantienen en zozobra a la ciudadanía. Entre ellos asesinatos, extorsiones, reclutamiento de menores y otros.

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