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¿Recibes más radiación en un avión o en una radiografía?

Rompiendo mitos médicos. Especialista explica la diferencia entre la exposición a la radiación en un vuelo comercial y una placa de rayos X.

Qué tiene más radiación: un vuelo comercial o una radiografía médica?

Pixabay

Autor

Bayron Manzaba

Actualizado:

21 jun 2026 - 07:00

La palabra radiación suele estar relacionada con peligro o enfermedad. Sin embargo, la exposición a este fenómeno forma parte de la vida cotidiana y está presente en el ambiente, los alimentos, el suelo e incluso en el cuerpo humano. 

Una de las comparaciones que más llama la atención es la que existe entre la radiación recibida durante un vuelo y la de una radiografía médica.

La exposición invisible de la vida diaria

Todas las personas están expuestas de forma constante a la llamada radiación de fondo, que proviene de fuentes naturales. 

Según datos, una persona recibe en promedio alrededor de 2,4 milisieverts (mSv) al año por este tipo de radiación natural, afirma Fabián Rodríguez, Director de Diagnóstico y Terapia guiada por Imágenes en Siemens Healthineers.

Aunque el término suele generar preocupación, los especialistas recuerdan que convivimos con este fenómeno todos los días sin percibirlo. La exposición natural forma parte del entorno y no representa una situación extraordinaria.

¿Qué expone más: un vuelo o una radiografía?

La respuesta puede resultar inesperada. Durante un vuelo comercial de larga distancia, como una ruta entre América Latina y Europa, los pasajeros están expuestos a radiación cósmica debido a la altitud. 

A mayor altura, la atmósfera ofrece menos protección frente a estas partículas provenientes del espacio.

De acuerdo con las estimaciones citadas por Siemens Healthineers, un vuelo de larga distancia puede representar una exposición de entre 0,03 y 0,05 mSv

En comparación, una radiografía de tórax moderna implica una dosis aproximada de 0,01 mSv. Esto significa que un viaje aéreo de varias horas puede exponer a una persona a una cantidad de radiación superior a la de un examen médico rutinario.

Para ponerlo en contexto, la radiación de una placa de tórax equivale aproximadamente a la que una persona recibe de manera natural durante tres o cuatro días de actividades cotidianas.

A pesar de ello, muchas personas suelen mostrar más preocupación por una radiografía que por un viaje en avión.

El peligro de los mitos en la medicina preventiva

Rodríguez que esta percepción puede llevar a algunas personas a evitar exámenes diagnósticos importantes por temor a la radiación. 

Sin embargo, los procedimientos médicos actuales se realizan bajo estrictos controles para mantener las dosis al mínimo necesario.

"El miedo a la radiación en el entorno clínico es uno de los mayores obstáculos para la medicina preventiva. La tecnología ha avanzado tanto que somos capaces de obtener diagnósticos de una precisión milimétrica con dosis de exposición históricamente bajas. Evitar una radiografía por temor a la radiación es como evitar caminar por miedo a que nos caiga un rayo: el beneficio de detectar una condición a tiempo supera infinitamente el riesgo de una exposición controlada y mínima"

Fabián Rodríguez

Los sistemas actuales aplican principios internacionales de seguridad, como el método ALARA, que busca mantener la exposición tan baja como sea razonablemente posible sin afectar la calidad de las imágenes. 

Comprender cómo funciona la radiación y conocer los niveles reales de exposición ayuda a tomar decisiones informadas sobre la salud.