¿Por qué se va la luz cuando llueve poco o mucho en Ecuador?
La generación eléctrica de Ecuador depende principalmente de las hidroeléctricas y por lo tanto del clima.

La generación eléctrica se detiene por exceso o falta de lluvias.
Celec
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Actualizado:
28 may 2026 - 14:01
En Ecuador, la electricidad depende en gran parte del agua. Por eso, tanto la sequía como las lluvias intensas pueden afectar el suministro eléctrico y provocar cortes de luz.
Aunque parezca contradictorio, los dos extremos climáticos generan problemas distintos en el sistema eléctrico nacional.
Ecuador depende principalmente de las hidroeléctricas
La mayor parte de la energía que consume el país proviene de centrales hidroeléctricas.
Según datos del Operador Nacional de Electricidad (Cenace), alrededor del 70% de la electricidad se genera con la fuerza del agua acumulada de los ríos y embalses.
Las hidroeléctricas funcionan aprovechando la caída del agua para mover turbinas que producen energía. Por eso, el nivel de los ríos y embalses es clave para mantener el sistema funcionando.
Causas de los cortes de luz durante épocas de estiaje y sequía
Cuando llueve poco, disminuye el agua disponible para generar energía, lo que puede causar desconexiones.
Durante épocas de sequía o estiaje, disminuye el caudal de los ríos que alimentan las hidroeléctricas.
Eso provoca que los embalses bajen de nivel y las centrales produzcan menos electricidad.
En casos críticos, algunas plantas deben reducir operaciones para evitar daños o quedarse completamente sin reservas de agua.
Uno de los casos más sensibles es el embalse de Mazar, fundamental para el complejo hidroeléctrico Paute, uno de los más importantes del país.
Cuando el nivel de agua cae demasiado, Ecuador necesita recurrir a termoeléctricas, importar energía o aplicar cortes programados para evitar un colapso del sistema.
Por qué el exceso de lluvias y sedimentos provoca apagones
Las lluvias intensas también pueden afectar la generación eléctrica, especialmente en centrales ubicadas en la Amazonía.
Cuando hay precipitaciones extremas, aumenta la cantidad de sedimentos, troncos y material arrastrado por los ríos.
Ese material puede ingresar a las centrales hidroeléctricas y afectar las turbinas.
Eso obliga a detener temporalmente ciertas unidades de generación para limpieza, protección o mantenimiento.
Las lluvias también afectan la red eléctrica. No solo se suspende el servicio por falta de generación.
Las tormentas eléctricas, inundaciones, caída de árboles, deslizamientos y sobrecargas también pueden dañar líneas de transmisión, subestaciones y redes de distribución.
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