Despejan el Capitolio de EE.UU. después de más de tres horas de asalto

El Capitolio de EE.UU. fue despejado este miércoles y se restableció la seguridad en su interior, más de tres horas después del asalto de manifestantes.

Cientos de seguidores del presidente saliente, Donald Trump, irrumpieron en él por la fuerza.

Policía usa munición no letal

La policía utilizó gas lacrimógeno y granadas aturdidoras para despejar a los manifestantes pro-Trump afuera del Capitolio federal antes de la hora en que habría de comenzar un toque de queda en Washington.

La policía se puso máscaras de gas mientras despejaba a los manifestantes de los terrenos del Capitolio.

En los momentos previos, hubo violentos enfrentamientos entre la policía y los manifestantes.

El asalto al Capitolio

Horas antes, docenas de partidarios del presidente Donald Trump atravesaron el perímetro de seguridad y entraron en el Capitolio.

Lo hicieron mientras el Congreso se reunía para confirmar la victoria presidencial del demócrata Joe Biden. Fueron vistos peleando con agentes tanto dentro como fuera del edificio.

Arrestos y armas

Por lo menos cinco armas han sido recuperadas y al menos 13 personas han sido arrestadas hasta ahora en las protestas a favor de Trump, informa el jefe de policía de Washington, D.C.

La multitud, en su mayoría sin mascarillas, irrumpió en el Capitolio el miércoles cuando los legisladores se disponían a certificar la victoria del presidente electo Joe Biden. Una persona fue herida de bala; se desconoce su estado.

El jefe de policía Robert Contee calificó el ataque como un motín.

Mientras caía la noche, los agentes de la ley se abrían paso hacia los manifestantes, usando granadas aturdidoras para intentar despejar la zona alrededor del Capitolio. Grandes nubes de gas lacrimógeno eran visibles.

La policía usaba equipo antimotines. Bajó por las escaleras del lado oeste y se enfrentó con los manifestantes.

La alcaldesa Muriel Bowser declaró un toque de queda a partir de las 6 p.m.

AP / EFE