Estos son los cuatro escenarios ante las tensiones comerciales entre Ecuador y Colombia
Ecuador y Colombia impusieron tasas del 30% a productos importados entre ambos países. Exministro de Producción analiza los escenarios.

Las relaciones comerciales entre Ecuador y Colombia se tensaron tras decisiones de los gobiernos de ambos países.
Archivo Presidencia
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Actualizada:
22 ene 2026 - 12:00
Las decisiones adoptadas por Ecuador y Colombia han encendido las alertas sobre el futuro de una relación comercial que mueve alrededor de 3.000 millones de dólares al año.
La tensión económica empezó el miércoles 21 de enero de 2026 luego de que el Gobierno ecuatoriano anunciara una tasa de seguridad del 30% a las importaciones colombianas. El presidente Daniel Noboa argumentó una falta de reciprocidad en la cooperación contra el crimen organizado.
En respuesta, Colombia informó, informó este 22 de enero de 2026 aplicará un gravamen del 30% a 20 productos ecuatorianos, con la posibilidad de ampliar la medida.
Ese mismo día, además, el vecino país suspendió la venta de energía eléctrica a Ecuador, priorizando su ‘soberanía energética’.
La reacción no se hizo esperar. La ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, advirtió que Ecuador aplicará el mismo criterio de reciprocidad en la tarifa de transporte del crudo colombiano por el OCP.
Ante estos hechos, el exministro de Producción y Comercio de Ecuador, Julio José Prado dijo, en el espacio de Entrevistas de Teleamazonas, que hay cuatro posibles escenarios con impactos económicos y políticos para ambos países.
Primer escenario:
Según Prado, el primer escenario, considerado el menos perjudicial, sería una desescalada del conflicto.
En este caso, Ecuador bajaría el tono y se abriría un canal técnico de diálogo, evitando la aplicación efectiva de los aranceles.
El impacto económico sería limitado, aunque con pocos avances en materia de seguridad y cooperación bilateral, dijo el exfuncionario.
El segundo escenario:
Prado plantea la posibilidad de que Ecuador dé marcha atrás sobre la decisión de la ‘tasa de seguridad’, pero Colombia mantendría una postura firme.
Esto incluiría la continuidad de aranceles, restricciones energéticas y posibles demandas ante la Comunidad Andina (CAN) y la Organización Mundial del Comercio (OMC), lo que implicaría costos económicos y pérdida de credibilidad para Ecuador.
La tercera posibilidad:
Para Prado, un tercer panorama es el de una ‘guerra comercial controlada', en la que el arancel del 30% entra en vigencia, pero sin una escalada mayor.
Habría negociaciones discretas, aunque con un clima de tensión permanente y mayores costos para las empresas de ambos países.
Cuarto escenario:
El panorama más crítico sería una ruptura abierta y una guerra comercial, con aranceles cruzados, conflictos energéticos, congelamiento de la cooperación y una disputa en la CAN.
En este contexto, advierte Prado, perderían ambos países: aumentaría la inseguridad, se encarecerían las operaciones empresariales y se vería seriamente afectada la integración andina, con una crisis que solo podría resolverse con un cambio político.
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