Suscríbete a nuestras notificaciones para recibir las últimas noticias y actualizaciones.

Debes habilitar las notificaciones en tu dispositivo para suscribirte a las últimas noticias.

Colombia busca a cientos de personas desaparecidas tras terremoto

Socorristas y voluntarios completan el cuarto día de trabajos sobre montañas de ruinas, con la esperanza de rescatar a sobrevivientes.

Los rescatistas buscan sobrevivientes entre los escombros de un edificio derrumbado cuatro días después del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Pereira, Colombia, el 14 de agosto de 2026.

AFP

Autor

Pereira, AFP

Actualizada:

14 ago 2026 - 15:21

Colombia entra, este viernes 14 de agosto de 2026, en una nueva fase de búsqueda de cientos de desaparecidos bajo torres de apartamentos, oficinas y hospitales destruidos por el terremoto, cuando se desvanecen las posibilidades de encontrar sobrevivientes.

Socorristas y voluntarios completan el cuarto día de trabajos sobre montañas de ruinas, con la esperanza de lograr algún rescate milagroso de la tragedia que deja 287 muertos hasta este viernes.

El sismo de magnitud 7.4 afectó a poblaciones del Pacífico y de la región cafetera, en el oeste del país, donde las autoridades buscan a 379 personas cuyo paradero es desconocido.

Armado con casco y una linterna, Hernán Giraldo cree que su hijo está vivo bajo los pedazos de un hotel de Pereira, una de las ciudades más afectadas. Juan Felipe Giraldo, de 24 años, tiene una cita para casarse con su novia el domingo.

"Si él sale con vida, (el matrimonio) se realizará después (...) lo que importa es que esté vivo, que salga triunfante", dijo a la AFP el hombre de 43 años, que siente "en el corazón" una esperanza "muy alta".

Maquinarias pesadas en varios puntos del país ya remueven los escombros en lugares donde se descarta que haya sobrevivientes. Sobre las zonas más arrasadas se extiende el olor a putrefacción.

Un sonidista voluntario pide permiso para entrar a un lugar devastado de Pereira para introducir micrófonos especiales entre latas y muros.

Hay esperanza "si nos permiten entrar, hacer que la gente haga totalmente silencio, poder meter los micrófonos y decirle (a posibles víctimas) que nos den alguna señal de vida, golpes, rasguños, gritos", dijo Néstor Vélez, de 45 años.

Morgues

En Cali, la ciudad con más muertos, parte de la morgue colapsó por lo que los cuerpos hallados están siendo llevados a Palmira, a 30 kilómetros.

En los alrededores una veintena de personas espera noticias de sus parientes fallecidos o desaparecidos. Mientras aguardan, algunos van a las carpas dispuestas para atención en psicología, alimentación e hidratación o un lugar para rezar marcado con un letrero de "¿Quieres que oremos por ti?".

Luis Arturo Ríos llevó varios días buscando a una amiga desaparecida, hasta que le anunciaron que su cuerpo estaba en la morgue.

"Estamos esperando recuperar el cuerpo para sepultarla", dice el hombre de 70 años. En la misma situación está María Alejandra Hernández; Adentro están los cuerpos de tres familiares.

"Estamos pasando por una situación demasiado difícil y complicada, obviamente va a haber demoras (...) pero nos hemos sentido bien acompañados", dice la mujer de 40 años en esta morgue que tiene capacidad para solo 20 cuerpos.

Con apenas una semana en el poder, el presidente Abelardo de la Espriella enfrenta el desafío de atender la crisis y acelerar la reconstrucción.

Sin ahondar en detalles anunció el eventual aumento de impuestos e invitó a las empresas privadas a colaborar.

"Esta crisis (...) nos agarra en un momento difícil, en medio de una crisis fiscal", aseguró. A lo largo de la semana ha hecho visitas fugaces a las ciudades afectadas donde prometió subsidios de llegada.

El Banco Mundial anunció el viernes que ya desembolsó 200 millones de dólares en ayuda de emergencia. También puso en marcha "un estudio rápido para determinar el costo del terremoto".

Numerosos países, incluido su histórico aliado Estados Unidos, se han sumado con ayudas a Colombia.

Muestras de solidaridad

Miles de personas en todo el país reúnen alimentos, agua, medicamentos y ropa para enviar a los lugares donde los damnificados duermen a la intemperie. Unas 13 000 viviendas quedaron destruidas y familias enteras están sin hogar.

En Bogotá el estadio principal era adecuado para recibir toneladas de donaciones. Cientos de voluntarios forman cadenas humanas para pasar los víveres hasta la zona de clasificación.

En Quibdó, capital del departamento del Chocó, uno de los más pobres del país y epicentro del sismo, decenas de personas improvisaron un albergue en un gimnasio.

Los ancianos descansaban sobre colchonetas, mientras los voluntarios servían café y empanadas. La situación de los niños es delicada, dicen los pobladores.

"Hay niños que se han visto afectados con fiebre", dijo Carmen Hernández, que preside una asociación de migrantes venezolanos en el departamento.