¿Cómo operaba la red de trata que tatuaba a menores para explotarlas en Manabí?
Las autoridades revelan la forma de operar de una estructura de Los Choneros que captaba, tatuaba y sometía a adolescentes para explotarlas sexualmente en Manabí.

¿Cómo operaba la red de trata que tatuaba a menores para explotarlas en Manabí?.
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Actualizada:
21 ago 2026 - 10:59
¿Cómo logra una red criminal someter a menores vulnerables al punto de marcarlas en el cuerpo como si fuera una propiedad? La respuesta quedó al descubierto tras la Operación Metamorfosis Fénix 0433.
Se trata de una investigación de varios meses liderada por la Unidad Nacional de Investigación contra la Trata de Personas (UNAT) y la Fiscalía, en alianza con la organización internacional Our Rescue.
El operativo, ejecutado en los cantones El Carmen y Bahía de Caráquez, desarticuló un brazo operativo de Los Choneros .
La operación reveló un engranaje sistemático de captación, traslado y abuso diseñado para anular por completa la voluntad de sus víctimas.
Captación en sectores vulnerables
La estructura criminal no elegía a sus víctimas al azar. Los integrantes de la banda mapeaban sectores con altos índices de pobreza o entornos familiares complejos.
Allí identificaban a niñas y adolescentes en condición de extrema vulnerabilidad.
Mediante engaños, falsas promesas o amedrentamiento directo, las jóvenes eran separadas de sus entornos. .2. La «marca de la bestia»: El método extremo de control físico y psicológico
Luego las trasladaban hacia inmuebles privados, moteles y centros de diversión nocturna en el cantón El Carmen y zonas aledañas.
La 'marca de la bestia'
Una vez reclutadas, la organización aplicaba una modalidad de sometimiento tan radical como perturbadora: tatuar el cuerpo de las víctimas.
Conocida en el argot delictivo como 'la marca de la bestia', esta práctica servía como una señal específica de pertenencia a Los Choneros. El objetivo era doble.

1. Generar terror psicológico
Convencer a las adolescentes de que pertenecen a la banda y que nunca podrían escapar.
2. Marcar territorio:
Advertir a otros grupos delictivos que las propias víctimas estaban bajo el dominio de sus captores.
Esta dinámica de control se reforzaba con el uso de altares, figuras y simbología esotérica hallada durante los allanamientos.
Los elementos eran utilizados por la red para infundir miedo y afianzar la obediencia.
Explotación y rotación en circuitos informales
El eslabón final del negocio ilícito era la explotación sexual continuada. Las menores eran movilizadas de forma constante entre diferentes inmuebles.
También las movilizaban por locales nocturnos para evitar ser rastreadas por las autoridades o identificadas por sus familiares.

El hilo conductor de la investigación comenzó precisamente con el rescate previo de una adolescente de 16 años que se encontró desaparecida.
Las pistas obtenidas en su liberación permitieron rastrear la red de contactos, la logística de traslados y la identidad de los operadores de la banda.
Lo que encontraron en el operativo
Durante las incursiones policiales en cinco inmuebles se incautaron siete teléfonos celulares. Cuatro personas fueron aprehendidas y puestas a órdenes de la justicia:
Los dispositivos contenían información sobre la red de contactos y posibles clientes, según las autoridades.
Los detenidos
Steven M. (22 años): Registro de antecedentes por tráfico de sustancias sujetas a fiscalización.
Anthony C. (25 años): Registro de antecedentes por tráfico de sustancias.
Andy B. (21 años): Sin antecedentes penales.
Jhon C. (25 años): Sin antecedentes penales.
Las investigaciones continúan abiertas para determinar la existencia de más víctimas e identificar a otros eslabones de esta red en la provincia de Manabí.
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