Brasil inicia los análisis de la vacuna china Coronavac contra la COVID-19

Las autoridades sanitarias de Brasil iniciaron este viernes los análisis preliminares de los resultados de la «Coronavac», la candidata a vacuna contra la COVID-19 desarrollada por el laboratorio chino Sinovac y de la que Brasil ya compró 46 millones de dosis.

La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) informó este viernes que recibió el primer paquete de datos con los resultados de los primeros experimentos con esta vacuna, realizados en laboratorio y con animales, para comenzar a analizarlos e intentar agilizar su registro en caso de que las pruebas con humanos resulten exitosas.

Según la Anvisa, la revisión de los primeros datos es posible gracias a un mecanismo que le «permite verificar los documentos en la medida en que van quedando disponibles, pero eso no significa que haya recibido la petición oficial de registro de la vacuna».

La agencia reguladora del Ministerio de Salud aclaró que en esta etapa preliminar de análisis aún no se pronunciará sobre el registro de la vacuna pero que sí le permitirá agilizar los trámites para cuando reciba la petición de los fabricantes para que el inmunizante sea registrado en Brasil.

Los documentos fueron enviados por el laboratorio brasileño Instituto Butantan, vinculado a la gobernación de Sao Paulo y que coordina con la firma asiática los ensayos clínicos de la vacuna en 13.060 voluntarios en Brasil.

Un acuerdo entre Sinovac y la gobernación de Sao Paulo prevé la transferencia de tecnología de la vacuna, que podrá ser fabricada por el Instituto Butantan cuando esté registrada en Brasil.

Por el momento, la gobernación de Sao Paulo encomendó 46 millones de dosis de la vacuna para inmunizar a toda la población del estado más rico y poblado de Brasil a partir del 15 de diciembre.

BRASIL TAMBIÉN ANALIZA RESULTADOS DE VACUNA DE ASTRAZENECA

La Anvisa también había iniciado el jueves el análisis preliminar de la candidata a vacuna contra el coronavirus desarrollada por la empresa AstraZeneca y la Universidad de Oxford, de la que el Ministerio de Salud de Brasil adquirió 100 millones de dosis para poder iniciar la campaña de inmunización cuando la medicina esté registrada.

Los estudios preliminares de ambas vacunas estarán centrados en los datos recogidos en las primeras fases de la investigación, que solamente incluyeron experimentos en laboratorio y con animales.

«Por ahora la Anvisa dispone de los primeros datos de las dos vacunas, pero es importante aclarar que no existe, en este momento, ninguna conclusión sobre la calidad, la seguridad o la eficacia de ninguna de las dos vacunas, que siguen en su tercera fase de pruebas (con voluntarios)», explicó el regulador.

«El objetivo del envío anticipado de parte de los datos es permitir lo más rápido posible, dentro de las normas científicas y de protocolo de la Anvisa, el proceso de registro de la Coronavac, una de las vacunas más prometedoras y que está en su última etapa de pruebas en todo el mundo», dijo el gobernador de Sao Paulo, Joao Doria.

El gobernador de Sao Paulo espera que, una vez sea aprobada por las autoridades sanitarias brasileñas, la campaña de vacunación con las 46 millones de dosis iniciales empiece el próximo 15 de diciembre con una primera fase en la que serán inmunizados los profesionales de salud de este estado.

Brasil es el segundo país con más muertes en el mundo por COVID-19 después de Estados Unidos, con 145.388 fallecimientos, y el tercero con más contagios después de Estados Unidos e India, con 4,88 millones de casos confirmados.

El gigante latinoamericano fue elegido para experimentar varias de las vacunas en desarrollo en el mundo debido a la elevada incidencia de la enfermedad en el país, la alta circulación del virus, su vasta experiencia en programas de vacunación masiva y la gran diversidad genética de su población, entre otros factores.

Actualmente, en el país se experimentan, además de las vacunas desarrolladas por AstraZeneca-Universidad de Oxford y por Sinovac, las formuladas por la multinacional Johnson & Johnson y por el consorcio BioNTech (Alemania) y Wyeth/Pfizer (Estados Unidos).

Asimismo, los Gobiernos regionales de Paraná y Bahía aguardan autorización para comenzar a experimentar en humanos la Sputnik V, desarrollada por Rusia; y la farmacéutica Covaxx, división de la estadounidense United Biomedical, que se apresta a comenzar sus pruebas en humanos de una vacuna sintética. EFE