La pandemia desafió al sostenimiento del sector HORECA

El sector HORECA, que incluye hoteles, restaurantes y cafeterías, fue una de las actividades económicas más afectadas a causa del confinamiento por el coronavirus.

Pese a que la situación sigue con avances y reveses, la necesidad de reactivarlo es imperante dada su importancia para la economía del país y para la generación de plazas de empleo.

Sólo en 2019 el sector de alojamiento y comidas aportó con un 2,15% al PIB, siendo el quinto con mayor participación en el total de empleo del país.

El momento del “bajón” para el sector

El confinamiento, las restricciones de movilidad y aforos, así como el desafío de recuperar a los comensales, afectaron con mayor impacto al sector de alojamiento y servicios de comida comparado al resto de actividades económicas.

De acuerdo con el Banco Central del Ecuador para el segundo trimestre del 2020 esta actividad se contrajo en un 18,3% respecto al mismo período en 2019.

Así mismo, el Servicio de Rentas Internas (SRI) evidenció que el sector estuvo entre los tres segmentos con peor volumen de ventas internas en el país durante los primeros meses de la pandemia.  

Sólo en Quito el 40% de establecimientos cerraron de manera definitiva en 2020 según estimaciones de la Asociación de Restaurantes de Pichincha.

Una situación similar ocurriría en el resto del país.

La empresa privada toma la iniciativa

Los efectos de los cierres definitivos y temporales también lo sintieron el resto de la cadena de valor del sector.

De acuerdo con SERVEI, unidad de negocio de La Fabril que atiende al sector HORECA en el país, el comportamiento de su cartera de clientes tuvo al menos tres momentos en 2020.

El primero corresponde al confinamiento total de la población que sofocó al 90% de sus clientes, el segundo cuando la medida fue retirada y reactivó al 40%, y el tercero para el cierre del 2020 que recuperó al 70% de su base de clientes.

Guillermo Farfán, Jefe de Mercadeo Horeca de SERVEI, indica que ante esta situación activaron acciones inmediatas para auxiliar a sus clientes.

Para ello definieron una hoja de ruta que partió de la escucha activa para desarrollar un plan completo de capacitaciones en: Bioseguridad e higiene, desarrollo de negocio, transformación digital, atención al cliente y gestión de pedidos; también brindaron brigadas de limpieza con asesorías presenciales.

Sumaron la colaboración de asociaciones gastronómicas, escuelas culinarias, entidades públicas, la empresa privada.

Bajo esta línea de acción, SERVEI pudo incrementar su cobertura de talleres y capacitaciones, llegando al 50% de negocios de todos los tamaños en el sector, e impactar también a los nuevos emprendedores que vieron en el servicio de comida una oportunidad de generación de ingresos.