Willian Pacho, Joel Ordóñez y Piero Hincapié, los puntos altos en el empate de Ecuador
La Tricolor empató 1-1 ante Marruecos en el estadio Metropolitano de Madrid. Un examen con puntos a favor y en contra para Beccacece.

El centrocampista de la selección de fútbol de Marruecos Neil El Aynaoui (i) lucha con Pedro Hincapié, de Ecuador, durante el amistoso entre Marruecos y Ecuador.
EFE
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Actualizada:
27 mar 2026 - 18:45
El empate entre Ecuador y Marruecos dejó puntos altos. Willian Pacho, Joel Ordóñez y Piero Hincapié, tres defensores claves sostuvieron a un Ecuador como un equipo solidario y comprometido. Tres motivos para que Ecuador se sienta segura tras lo visto en el empate 1-1 de este viernes ante Marruecos.
Allá por 2009 y tras un triplete histórico, el presidente del Barcelona, Joan Laporta, en su primera etapa al frente del club azulgrana, aseguró sentirse "tri-tranquilo" después de ser preguntado por la llegada Kaká al Real Madrid, en el regreso de Florentino Pérez.
Aquella expresión acuñada por Laporta trascendió y caló hondo en los aficionados al fútbol. Ahora, 17 años después, el término bien podría ser empleado para simbolizar la confianza que transmiten los tres defensores de referencia de la 'Tri'.
La primera mitad fue una declaración de intenciones del técnico de Ecuador, el argentino Sebastián Beccacece. Encontrando acomodo a Hincapié en el lateral izquierdo, una demarcación que ya ocupó en el Bayer Leverkusen y hace actualmente con frecuencia en el Arsenal, el centro de la zaga quedó para Pacho y Ordóñez, dos centrales del fútbol moderno, con gran capacidad física y con margen para maniobrar a campo abierto.
Con el centrocampista Alan Franco reconvertido a lateral derecho, lo que también supone un plus a la hora de salir con el balón jugado, la selección sudamericana parece haber encontrado la base de sus argumentos de cara al próximo Mundial.
Contar con dos centrales zurdos y tan veloces permitió a los de Beccacece abrir a Pacho y subir a Hicapié a pasillos interiores y ganar los carriles con John Yeboah y Alan Minda. Evidentemente, todo sale mejor si en el medio hay otro pulmón como Moisés Caicedo, capaz de robar, distribuir y llegar a las dos áreas sin demasiado esfuerzo.
Esa demostración de fortaleza intimidó a Marruecos, otro de esos equipos que dejó en Catar la etiqueta de selección emergente. Con la línea defensiva plantada casi en el centro del campo, Ecuador sometió a los africanos con 45 minutos de asfixiante presión.
Reducido al trabajo atrás, Pacho, toda una estrella mundial, y el joven Ordóñez, que casi con total seguridad dará el salto a una liga mayor este verano, cuajaron una primera parte impoluta ante un escurridizo e indetectable Brahim Díaz.
La sombra de ambos centrales llegaba en ocasiones hasta campo marroquí. Sin complejos y en marcaje individual, evitaron que cualquier jugador recibiese cómodo de espaldas o se girase y enfilase la portería del veterano meta Hernán Galíndez, inédito casi todo el choque.
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