Ratifican prisión preventiva para el expolicía chileno que dejó ciego a joven

La Corte de Apelaciones de Santiago confirmó este viernes la prisión preventiva en que se encuentra el exteniente coronel de Carabineros -policía militarizada chilena-, Claudio Crespo.

El agente, sindicado como el autor de los disparos que provocaron ceguera total al joven Gustavo Gatica durante la ola de protestas que sacudió al país en octubre de 2019.

Por dos votos a favor y uno en contra, la quinta sala del tribunal de alzada chileno resolvió mantener la medida cautelar en contra del expolicía.

Lo hace en tanto hay «una investigación pendiente contra del imputado (…) sumado a que no hayan variado las circunstancias que se tuvieron en consideración» en primera instancia.

La sentencia del tribunal

El tribunal basó su decisión en «la necesidad de procurar la seguridad de la víctima y/o de la sociedad toda, de suprimir un eventual peligro de fuga y, también, alguna perturbación cierta al éxito de alguna determinada actuación investigativa».

La resolución del tribunal, de prisión preventiva, se ajusta a las ya tomadas el pasado miércoles por el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago y a la del mismo tribunal en diciembre de 2020 tras la apelación de la defensa del imputado.

El caso de Gustavo Gatica se hizo conocido mundialmente y provocó duras críticas de diversos organismos internacionales, entre ellos Naciones Unidas.

Además. Amnistía Internacional, que denunciaron el elevado número de mutilados oculares registrados en las marchas que estallaron en el país suramericano.

Crisis de derechos humanos

En su informe anual de 2020, Amnistía Internacional insistió en la crisis de derechos humanos que se vive en Chile.

Destacó el uso excesivo de la fuerza por parte de agentes del estado y la represión a la disidencia, entre otros aspectos.

Las multitudinarias protestas, que fueron en ascenso desde octubre hasta fines del 2019, continuaron en la capital chilena hasta inicios de marzo pasado.

En 2020 lo hicieron en la forma de concentraciones en el centro de la capital que fueron menguando por el avance de la pandemia.

El estallido social supuso la mayor crisis social desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), y dejó una treintena de muertos y miles de heridos.

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EFE