El 'Cura Tinder': El sacerdote español que une corazones católicos por WhatsApp
Con 1.280 matrimonios formados y "cero divorcios" en su historial, el padre Fernando Cuevas se ha convertido en un fenómeno viral.

Pareja ingresa a la iglesia para contraer matrimonio.
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Actualizada:
31 ago 2026 - 11:11
En una era donde deslizar a la derecha o a la izquierda en una pantalla parece ser la única forma de encontrar pareja, en España ha surgido una alternativa que está rompiendo todos los récords de efectividad. Se le conoce popularmente como el "Cura Tinder", un apodo que se ha ganado a pulso tras lograr uniones duraderas basadas en la misma visión de la vida y la fe.
Su nombre real es Fernando Cuevas. Es un sacerdote del Opus Dei de más de 70 años, originario de Ibiza y radicado en Valencia. Lo que comenzó hace 15 años como una ayuda informal y local para sus feligreses, hoy se ha transformado en un fenómeno de talla internacional.
La demanda es tal que, en un día normal, el padre Cuevas puede recibir hasta 60 mensajes de personas buscando a su "media naranja". Su fama ha cruzado el océano, atrayendo peticiones de países como México, Argentina, Perú, Colombia e incluso de la India.
Para no colapsar ante tantos corazones solitarios, ha sumado a su equipo al sacerdote Vicente Huerta para que lo asista en esta labor.
¿Qué es exactamente lo que hace?
El padre Fernando actúa como un intermediario o casamentero gratuito para solteros católicos que no buscan aventuras fugaces, sino un compromiso real que los lleve directo al matrimonio.
Su objetivo es conectar a personas que ponen su vida espiritual en primer lugar, asegurando que compartan el mismo proyecto de vida. ¿Su mayor orgullo? Asegura que, de las más de 1.280 parejas que ha logrado unir y que han llegado al altar a lo largo de estos 15 años, no registra ni un solo divorcio.
¿Cómo funciona su exitoso método?
El proceso es analógico, humano y se gestiona íntegramente a través de WhatsApp.
Los interesados le envían un mensaje solicitando ayuda para encontrar pareja. Si la lista de espera es larga, el sacerdote les pide paciencia hasta que llegue su turno.
A cada candidato le envía un cuestionario muy específico. Allí recoge datos esenciales como la edad, el lugar de residencia, la estatura y, sobre todo, el grado de compromiso con la Iglesia.
Como si fuera un algoritmo viviente, el sacerdote revisa manualmente los perfiles buscando afinidades. Aplica criterios muy particulares basados en su experiencia:
- Proximidad geográfica: Intenta que las personas vivan cerca, ya que, según él, si para verse hay que tomar un tren de alta velocidad, la relación se puede enfriar.
- Edad y estatura: Por lo general, procura que los hombres sean entre dos y tres años mayores que las mujeres, y que tengan una estatura superior.
- Nivel espiritual: Es el filtro de oro. La compatibilidad en sus creencias religiosas es lo que garantiza el éxito a largo plazo.
- El "Match": Cuando encuentra dos perfiles que encajan, les propone el contacto, se intercambian los números y deja que la magia haga el resto.
Para el padre Cuevas, el secreto del éxito de estas parejas no radica tanto en su técnica, sino en el material humano: son personas con una profunda vida interior, dispuestas a entregarse y a construir una familia.
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