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Ecuador, entre los países que podrían sufrir mayor impacto económico por El Niño, según Banco Mundial

El Banco Mundial advierte que El Niño podría afectar la producción, la agricultura y la generación hidroeléctrica de Ecuador.

El cantón Muisne, en la provincia de Esmeraldas, es uno de los más afectados por las fuertes lluvias en Ecuador.

API.

Autor

Lizette Abril

Actualizado:

07 oct 2026 - 08:30

Ecuador está entre los países de América Latina que podrían enfrentar los mayores impactos económicos por El Niño. Así lo determina el informe Panorama económico de América Latina y el Caribe, publicado por el Banco Mundial, el martes 6 de octubre de 2026. 

El organismo identifica específicamente a Ecuador, Paraguay y Argentina como las economías que potencialmente enfrentarían los mayores efectos del fenómeno. En el país, según el último boletín del comité ERFEN el fenómeno se encuentra en su fase inicial de desarrollo.

El riesgo no se limita a las lluvias. Para Ecuador, el impacto puede producirse por distintos canales y, en algunas zonas, incluso por déficit de precipitaciones, detalla el informe.

El Inamhi advirtió que estos eventos pueden provocar lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos en la Costa, mientras que en la Sierra y Amazonía pueden presentarse déficits de precipitación y períodos de sequía.

El Banco Mundial advierte que el fenómeno climático puede alterar la producción y generar presiones sobre los precios. Las economías que dependen de actividades agrícolas sensibles al clima enfrentan riesgos directos sobre el crecimiento y sus cuentas externas.

Generación eléctrica como un caso sensible

En el caso ecuatoriano, dice el documento, hay además un factor particularmente sensible: la generación eléctrica.

El informe explica que las sequías prolongadas en el norte de Sudamérica, la región andina y Centroamérica pueden reducir significativamente la producción hidroeléctrica.

Cuando falta agua, los sistemas eléctricos pueden verse obligados a sustituir parte de esa generación con energía térmica dependiente de combustibles fósiles, que resulta más costosa.

La vulnerabilidad energética ya forma parte de la planificación en Ecuador. CELEC ha ejecutado durante 2026 mantenimientos y recuperación de generación térmica ante la llegada de El Niño. En julio informó que trabajaba para reincorporar 132,8 MW de generación térmica, mientras que también realizó mantenimiento en Mazar, cuyo embalse constituye la principal reserva energética del país y regula el complejo Paute Integral, con 1.757 MW de capacidad instalada. 

El segundo canal es el agro. Tanto un exceso como un déficit de lluvias puede afectar cultivos, alterar ciclos productivos y generar problemas de transporte y comercialización.

El Inamhi mantiene información agroclimática que analiza precisamente variables como precipitación, humedad del suelo y balance hídrico para anticipar los efectos de las condiciones climáticas sobre los cultivos.

Para la economía, el problema puede extenderse más allá de las pérdidas agrícolas. Una menor oferta de determinados productos puede presionar los precios de los alimentos, mientras los daños en infraestructura o energía pueden elevar costos para otros sectores productivos.

El Banco Mundial considera que El Niño constituye, por ello, uno de los riesgos a la baja para América Latina: podría interrumpir tanto la agricultura como la generación hidroeléctrica y elevar los precios de alimentos y energía.