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Lluvias en Quito: ¿qué se ha hecho para evitar inundaciones y qué falta por hacer?

Quito ha ejecutado USD 43,7 millones en obras y acciones para enfrentar las lluvias. Sin embargo, 321 barrios siguen identificados como vulnerables a inundaciones y deslizamientos.

Labores de limpieza en la Lucha de los Pobres luego de las inundaciones provocadas por las fuertes lluvias de octubre.

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Autor

Lizette Abril

Actualizado:

17 oct 2026 - 08:00

Las fuertes lluvias en Quito han provocado inundaciones, deslizamientos y afectaciones en las vías durante octubre de 2026. Aunque el Municipio ejecuta obras para reducir los riesgos, los recientes eventos climáticos muestran que la ciudad todavía enfrenta importantes desafíos.

Según el Municipio de Quito, se ha realizado una inversión de 43,7 millones de dólares de los 55 millones de dólares presupuestados en el Plan de Eventos Climáticos. Entre las intervenciones constan limpieza de quebradas, mantenimiento de alcantarillado, construcción de colectores y monitoreo meteorológico.

Sin embargo, Carlos Páez Pérez, exconcejal de Quito y profesor de la Escuela Politécnica Nacional, advierte que estas acciones deben complementarse con cambios en la planificación urbana y mejores mecanismos para anticipar las emergencias.

"El municipio está haciendo su parte, pero tiene que necesariamente, frente a estos escenarios nuevos, intensificar sus acciones", señaló en una entrevista con Teleamazonas

Acciones para prevenir inundaciones y deslizamientos

El Municipio identificó 321 barrios vulnerables a inundaciones y movimientos en masa en 35 parroquias de la capital.

Como parte de las medidas preventivas, reporta 1 463 intervenciones en ríos y quebradas, además de 1 038 trabajos territoriales y labores relacionadas con la poda, tala y reforestación de 287 árboles.

La Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (EPMAPS) ha ejecutado 21,44 millones de dólares. Entre sus acciones constan el monitoreo de 105 quebradas y la atención de 146 estructuras de captación.

Además, durante 2026 se han realizado 230 limpiezas preventivas, que permitieron retirar 19 903 metros cúbicos de lodo, sedimentos, piedras y vegetación.

No obstante, Páez sostiene que el mantenimiento debe ser permanente y estar acompañado de controles para evitar asentamientos irregulares y la acumulación de basura y escombros en las quebradas.

¿Qué obras faltan por concluir en Quito?

Entre las intervenciones pendientes está la construcción de 5,6 kilómetros adicionales de colectores de alivio, con una inversión de 13 millones de dólares, en sectores como Eloy Alfaro, Jorge Piedra, Habas Corral, Granados y Ponciano.

También continúa la intervención en la quebrada El Tejado, donde se amplía la capacidad de retención de agua de 3 000 a 20 000 metros cúbicos. La obra registra un avance del 82% y una inversión de 2,9 millones de dólares.

Del presupuesto total del Plan de Eventos Climáticos, 11,3 millones de dólares aún no constan como ejecutados. El Municipio no precisó en la información proporcionada cuándo estarán concluidas todas las obras.

¿Por qué Quito sigue inundándose pese a las obras?

Para Páez, el problema no se limita a la cantidad de lluvia, sino también a la manera en que Quito ha crecido.

El especialista explica que la ciudad se ha expandido sobre quebradas y ha reemplazado superficies naturales con cemento y asfalto, lo que reduce la capacidad del suelo para absorber el agua.

Esto provoca que mayores volúmenes de lluvia lleguen al alcantarillado, cuya capacidad puede resultar insuficiente durante tormentas intensas.

Paez plantea recuperar las quebradas, aumentar las superficies permeables y mejorar el mantenimiento del alcantarillado, en lugar de concentrar la prevención únicamente en obras de drenaje.

Datos del Municipio de Quito indican que hay 214 puntos de monitoreo hidrometeorológico, de los cuales 39 tienen seguimiento en tiempo real. También reporta seis sistemas de alerta temprana y una Sala de Situación que opera las 24 horas.

Sin embargo, Páez advierte que disponer de información meteorológica no garantiza por sí solo una prevención efectiva.

El especialista considera necesario utilizar modelos hidrológicos que permitan anticipar inundaciones y deslizamientos, para alertar a los habitantes de las zonas vulnerables antes de que ocurran las emergencias.

Para lograrlo, propone fortalecer la cooperación entre el Municipio y las universidades, con el objetivo de transformar los datos meteorológicos en información útil para la ciudadanía y los organismos de socorro.Las lluvias de octubre evidenciaron la vulnerabilidad de Quito