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El viejo fútbol se vistió del Super Bowl: bienvenidos al MetLife Stadium

España conquistó la final del Mundial 2026 en el MetLife Stadium de Nueva York, en un evento marcado por un impresionante espectáculo de medio tiempo al estilo Super Bowl.

Shakira durante su presentación en el show de medio tiempo de la final del Mundial 2026 en Nueva York.

AFP

Autor

East Rutherford, Estados Unidos, AFP | 

Actualizado:

19 jul 2026 - 17:55

Un partido de fútbol en el que había invitaciones solo para ver el espectáculo del descanso. Estamos en 2026 y Nueva York es la capital del deporte rey cumpliendo con creces la promesa de convertirlo en un espectáculo único: bienvenidos a la final del Mundial en el MetLife Stadium.

El humo de los incendios en Canadá y las tormentas eléctricas que habían marcado la preparación esta semana desaparecieron en el momento justo y el cielo lucía resplandeciente.

Ambiente esquizofrénico

Desde primera hora de la mañana el ambiente era esquizofrénico en los alrededores del recinto: caos, carreras, gritos, choques con la seguridad y sobre todo colas.

Los agentes revisaban hasta el último bolsillo, lo que provocó que los periodistas esperaran más de dos horas en un estacionamiento para entrar al perímetro del partido.

Ajeno al bullicio, pisaba el recinto un adolescente despreocupado: Lamine Yamal combinaba el chándal de la Roja con un amasijo de cadenas doradas, gorra ladeada y un bolso cruzado.

En el césped arrancaba el festín musical con un repaso a los Mundiales al ritmo de 'My Way', de Frank Sinatra, ilustre ciudadano de Nueva Jersey, finalizando con una doble pantalla que compartían el mito Leo Messi y el futbolista del pueblo Pedro Porro.

Trump, el ilustre anfitrión

La lista musical continuó con el rock de Extremoduro por España y la cumbia "Pa' la Selección" por el lado argentino.

En las gradas, llenas una hora antes del pitido inicial, goleada argentina con una marea albiceleste solo alterada por un islote rojigualdo en uno de los fondos.

Mientras, el césped se convertía en un gran escenario con Jennifer Hudson como encargada de entonar el himno de Estados Unidos.

En el palco presidía Donald Trump, por primera vez en un estadio del Mundial, y cuyo helicóptero había sobrevolado el estadio minutos antes, El presidente estadounidense saludó al rey de España Felipe VI ya su homólogo Pedro Sánchez, con el que mantiene públicas y sonoras diferencias.

Satisfecho, Gianni Infantino, exhibía sus maneras de maestro de ceremonias.

Abajo, Robbie Williams, Laura Pausini y Nicole Scherzinger, habían interpretado el himno oficial 'Desire'.

Alcaraz transporta la Copa

Extraños compañeros de viaje, antes del pitido inicial Carlos Alcaraz, Mario Kempes y Andrés Iniesta fueron los encargados de mostrar el trofeo desde el terreno de juego.

Antes habían tomado la palabra Tom Cruise y Chris Martin, director de la ceremonia del descanso, que se dirigió al público en español: "Hermanos y hermanas son parte del show, pueden participar cantando y bailando, somos un equipo humano".

Y por fin rodó el balón. Lamine Yamal dejó algún destello en su banda derecha, Messi se paseaba a la espera de aparecer en el momento justo.

No pasó gran cosa hasta la primera pausa de hidratación, aderezada por Aserejé, el éxito planetario de las Ketchup de principios del milenio.

En las gradas los hinchas argentinos tiraban de nostalgia y entonaban 'Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar', el himno que acompañó su epopeya hasta la Copa del Mundo hace tres años y medio en Catar.

Se llegó al descanso, volvió a aparecer Bruce Buffer, acostumbrado a presentar las mejores veladas de boxeo, para iniciar la cuenta atrás de cinco minutos hasta el gran "halftime show", anunciado hasta en los lavabos del MetLife Stadium.

Shakira, reina del descanso

Una gran alfombra con un planeta-balón de colores en una fiesta que abrió Madonna, participó guitarra en mano Justin Bieber y tuvo su momento álgido con la reina Shakira cantando y bailando su omnipresente 'Dai, Dai', el auténtico himno del Mundial 2026.

Explosión de colores, niños bailando y fuegos artificiales cerraron una fiesta comprimida en una vez minutos. La magia de un espectáculo 'made in USA'.

No era todo, faltaba un llamado popular a bailar la Macarena mientras se reconocía la fiesta.

Casi media hora después, alguien se acordó que había que resolver el torneo.

El partido siguió trabado hasta que Ferran Torres acertó en la prórroga con el gol de la segunda estrella para España.

'La Graciosa', la canción de la Roja en el Mundial, sonó con más fuerza que nunca en el MetLife Stadium.