¿Por qué las elecciones en Brasil son importantes para América Latina?
Brasil elegirá presidente este domingo 25 de octubre en una segunda vuelta entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.

Flavio Bolsonario y Lula da Silva se enfrentarán en la segunda vuelta electoral por la Presidencia de Brasil.
Reuters
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Actualizado:
24 oct 2026 - 07:00
Brasil vuelve a las urnas este domingo 25 de octubre de 2026 para definir quién ocupará la Presidencia durante los próximos cuatro años. La disputa entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
En la primera vuelta, Bolsonaro obtuvo cerca del 47% de los votos y Lula alrededor del 45%, por lo que ninguno alcanzó la mayoría necesaria para ganar en primera instancia.
Pero esta elección no solo se observa por lo que significa para los brasileños. El resultado puede modificar la posición de Brasil frente a Estados Unidos y China, la integración regional, el comercio y la protección de la Amazonía.
Brasil tiene un peso que trasciende sus fronteras
Brasil es la mayor economía y el país más poblado de América Latina. El Consejo de Relaciones Exteriores (CFR) calcula que representa aproximadamente 31% del Producto Interno Bruto de América Latina y el Caribe.
Además, es miembro fundador del Mercosur y participa en organismos como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Organización de Estados Americanos (OEA).
El Fondo Monetario Internacional estima que la economía brasileña alcanzará en 2026 un PIB de alrededor de 2,65 billones de dólares.
Ese tamaño económico le da a Brasil una capacidad de influencia que puede repercutir en las decisiones comerciales, diplomáticas y políticas de otros países de la región.
Estados Unidos y China: una relación clave
Estados Unidos y China son los dos principales socios comerciales de Brasil.
Según datos del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios de Brasil (MDIC), entre enero y septiembre de 2026, China concentró el 29,75% de las exportaciones brasileñas, mientras Estados Unidos representó el 9,65%. En conjunto, ambos mercados recibieron 39,4% de las exportaciones de Brasil.
La relación, sin embargo, está cambiando. Las exportaciones brasileñas a China crecieron 12% en ese período, mientras que la participación de Estados Unidos disminuyó frente al año anterior. El MDIC señala que el peso estadounidense pasó de 12,1% en el primer semestre de 2025 a 9,4% en el mismo período de 2026.
Estos datos ayudan a entender por qué las elecciones brasileñas tienen una dimensión internacional: el próximo Gobierno tendrá que gestionar la relación con sus dos principales mercados en un contexto de creciente competencia comercial y geopolítica entre Washington y Beijing.
La Amazonía: un asunto regional y global
Otro de los motivos por los que esta elección importa fuera de Brasil es la Amazonía.
Brasil concentra la mayor parte de esta selva, por lo que sus políticas sobre deforestación, minería, explotación de recursos naturales y protección ambiental tienen consecuencias que van más allá de sus fronteras.
El Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (INPE) informó el 16 de octubre que entre agosto de 2025 y julio de 2026 se deforestaron 3 335 km cuadrados de Amazonía brasileña. Esto representa una reducción de 41,8% respecto del período anterior, cuando fueron deforestados 5 731 km cuadrados.
La cifra muestra una reducción importante durante el actual Gobierno de Lula. Sin embargo, el resultado de las elecciones puede influir en la continuidad de las políticas ambientales.
Para América Latina esto es relevante porque la Amazonía se extiende por varios países, entre ellos Brasil, Perú, Colombia, Bolivia y Ecuador.
El comercio y la integración regional
Brasil también tiene un papel central en la economía sudamericana.
Es uno de los fundadores del Mercosur, junto con Argentina, Paraguay y Uruguay, y su tamaño económico hace que sus decisiones comerciales tengan efectos sobre sus vecinos.
El próximo Gobierno deberá definir qué importancia dará a la integración regional y cómo manejará sus relaciones comerciales con Estados Unidos, China, Europa y otros mercados.
El resultado no dependerá solo de la Presidencia
Hay otro elemento importante: Brasil también renovó su Congreso en las elecciones generales del 4 de octubre.
La composición legislativa se desplazó hacia la derecha y hacia posiciones conservadoras, según un análisis de Associated Press. Esto significa que, independientemente de quién gane la Presidencia, el próximo mandatario tendrá que negociar con un Congreso que puede condicionar la aprobación de sus principales políticas.
Este punto es importante porque las decisiones sobre economía, seguridad, ambiente y política exterior no dependen exclusivamente del presidente.
Así será la segunda vuelta electoral
Más de 158 millones de ciudadanos brasileños están habilitados para acudir a las urnas este domingo 25 de octubre.
En el balotaje ya no es necesario superar nuevamente un porcentaje determinado: entre dos candidatos, quien tenga más votos válidos gana la Presidencia.
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