De la guardería a la escuela: 5 claves esenciales para facilitar la adaptación de los niños
Pasar de la guardería a la escuela es un gran cambio. Cinco claves para acompañar a los niños con una base emocional sólida.

El paso a la escuela es uno de los primeros grandes cambios en la vida de un niño.
Unicef
Compartir
Actualizada:
16 ago 2026 - 07:00
Anticipar la nueva rutina, validar sus emociones y mantener una comunicación cercana con los docentes puede ayudar a que esta etapa sea más llevadera.
Pasar de la guardería a la escuela implica nuevas rutinas, espacios, compañeros y responsabilidades.
Según un estudio de Unicef, las transiciones educativas requieren acompañamiento para favorecer el bienestar emocional, la socialización y la disposición de los niños hacia el aprendizaje.
Iniciar la etapa escolar con una base emocional sólida ayuda al proceso de adaptación. El acompañamiento, debe involucrar tanto a las familias como a la institución educativa.
¿Cómo acompañar la transición a la escuela?
Las recomendaciones son:
- Anticipar el cambio de manera positiva
Los padres pueden conversar con los niños sobre cómo será su nueva escuela, mostrarles fotografías y explicarles cómo transcurrirá su día.
Frases que relacionen el inicio escolar con presión o miedo pueden generar una percepción negativa del cambio.
- Validar las emociones
Nervios, tristeza o enojo pueden aparecer durante los primeros días. En lugar de minimizar lo que siente el niño, los adultos pueden escucharlo y transmitirle seguridad.
- Generar rutinas previas
A esto se suma la creación de rutinas similares a las escolares antes del inicio de clases, especialmente en horarios de sueño, alimentación y juego.
- Comunicación efectiva con docentes
Conocer al docente y compartir información sobre los hábitos, gustos o temores del niño puede facilitar su adaptación.
Mantener una comunicación abierta permite que la familia y la escuela acompañen de mejor manera las necesidades que puedan surgir durante las primeras semanas.
- Despedidas breves pero afectivas
Finalmente, al momento de dejar al niño en la escuela, se recomiendan despedidas breves pero afectivas.
Un abrazo, una frase o un pequeño ritual pueden ayudar a transmitir seguridad. El objetivo es que el niño entienda que sus padres se irán, pero también que regresarán por él.
Compartir

