Golpearse la cara con un martillo para 'mejoras estéticas': la peligrosa tendencia 'bonesmashing'
Jóvenes difunden en redes sociales una práctica que "promete" modificar el rostro con golpes. Especialistas advierten por fracturas y daños permanentes.

La peligrosa tendencia del 'bonesmashing' muestra a jóvenes que se golpean el rostro para intentar hacer modificaciones estéticas.
Captura de video de TikTok.
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Actualizado:
03 nov 2026 - 15:00
Golpearse los pómulos, la quijada o la mandíbula con martillos u otros objetos para conseguir un "rostro más definido". Esta es la peligrosa práctica conocida como 'bonesmashing', que ha vuelto a generar preocupación por su difusión entre jóvenes en redes sociales.
La tendencia ha cobrado visibilidad en Rusia y forma parte del llamado 'looksmaxxing', un movimiento digital que promueve diferentes métodos para modificar la apariencia física y acercarse a determinados estándares estéticos.
Quienes practican el 'bonesmashing' creen que provocar pequeñas lesiones en los huesos faciales permitirá cambiar su forma durante la recuperación. Esto, a pesar de que no existe evidencia científica de que golpearse el rostro produzca los resultados estéticos que prometen estos contenidos.
Golpearse el rostro no mejora la apariencia
La práctica se relaciona con una interpretación equivocada de la ley de Wolff, un principio que describe cómo los huesos se adaptan a determinadas cargas mecánicas.
Sin embargo, la adaptación ósea no significa que provocar lesiones o fracturas permita moldear la mandíbula o los pómulos de manera segura.
En un estudio de la Universidad de Michigan, la cirujana plástica y reconstructiva Diana Kennedy, del Hospital Mater de Brisbane, en Australia, explicó en abril de 2026 que los golpes repetidos pueden provocar inflamación y pequeñas fracturas, pero no representan una mejora estética.
La especialista advirtió que el traumatismo puede ocasionar cicatrices, lesiones nerviosas y deformaciones permanentes. Incluso, las fracturas podrían requerir intervenciones quirúrgicas.
¿Qué daños provoca el 'bonesmashing'?
Los riesgos no se limitan a la apariencia. Julio Ponce, traumatólogo, señala que los traumatismos faciales pueden comprometer huesos, músculos, nervios, dientes y estructuras cercanas a los ojos.
Entre las posibles consecuencias se encuentran:
- Fracturas de mandíbula y pómulos.
- Lesiones dentales y alteraciones de la mordida.
- Dificultades para masticar, hablar o abrir la boca.
- Daño nervioso y pérdida de sensibilidad.
- Lesiones alrededor de los ojos y problemas de visión.
- Deformaciones faciales que podrían requerir cirugía.
La gravedad depende de la zona afectada y de la fuerza del impacto.
Una tendencia que preocupa entre los jóvenes
El bonesmashing forma parte de las prácticas extremas asociadas al looksmaxxing, que ha llamado la atención de especialistas en salud adolescente.
En junio de 2026, Terrill Bravender, especialista en medicina adolescente de la Universidad de Michigan, advirtió que la exposición constante a contenidos centrados en la apariencia puede alimentar la insatisfacción corporal y expectativas poco realistas sobre la belleza.
La institución también señaló que provocar microfracturas para intentar modificar los huesos del rostro es una práctica que no funciona como prometen sus promotores.
Especialistas recomiendan no reproducir estos procedimientos y buscar orientación médica ante cualquier preocupación relacionada con la apariencia facial.
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