Energía fotovoltaica en Ecuador: cómo funciona y cuánto aporta al sistema eléctrico
En un contexto de cambios en el abastecimiento eléctrico, la energía renovable fotovoltaica podría ser una opción que crece en Ecuador.

Los paneles solares son una de las herramientas que se utilizan para proveer de luz solar a las viviendas o a las industrias en Ecuador.
Cortesía Solar Team Ecuador.
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Actualizada:
23 ene 2026 - 16:24
Tras varios meses de importaciones sostenidas de electricidad desde Colombia para cubrir su demanda interna durante el período de estiaje, Ecuador dejó de comprar energía al país vecino desde las 18:00 del jueves 22 de enero del 2026.
La medida se debió a una decisión de Colombia de dejar de vender electricidad a Ecuador luego de que el presidente Daniel Noboa anunció la imposición de una tasa de seguridad del 30% a los productos que se importan desde ese país.
Desde el Gobierno se asegura que Ecuador tiene la capacidad necesaria para cubrir la demanda de energía local, que en momentos de máximo consumo alcanza los 5 000 megavatios por hora. Las autoridades destacan la recuperación de la generación local, la entrada progresiva de nuevas fuentes y el debate sobre la diversificación de la matriz energética.
El panorama energético actual vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reducir la dependencia de fuentes externas y de fortalecer alternativas que complementen a la generación hidroeléctrica, especialmente frente a los efectos del cambio climático, considerando que Ecuador depende en un 84% de la generación hidroeléctrica.
¿Qué son las energías renovables?
Según la definición de la Agencia Internacional de Energía (AIE), la energía solar forma parte del grupo de energías renovables, es decir, no proviene de combustibles fósiles ni de fuentes no renovables.
Las energías renovables son aquellas que se extraen de fuentes naturales, como el sol. La AIE cataloga a la energía solar como "el recurso energético más abundante de todos, y que incluso puede ser aprovechado en días nublados".
Además, la cantidad de energía solar que se acumula en la Tierra es 10 000 veces mayor a la cantidad que la humanidad consume a diario. Y por la posición geográfica de Ecuador, es más factible utilizar este recurso natural. Sin embargo, a pesar de su potencial, su participación en la matriz eléctrica nacional aún es reducida, aunque con perspectivas de crecimiento en los próximos años
La energía fotovoltaica solo aporta el 0,9% de la generación eléctrica, explica Pablo López, CEO de la empresa SolarTeam, experta en la instalación de paneles solares.
Esto se debe a que la mayor parte de la matriz eléctrica del país continúa siendo generada por fuentes convencionales e hidroeléctricas, que representan la mayor parte de la producción energética.
¿Cómo funciona la energía fotovoltaica?
La energía fotovoltaica se genera cuando los paneles solares convierten la radiación del sol en electricidad mediante un proceso físico en materiales semiconductores.
Estos paneles pueden estar conectados a la red eléctrica nacional o funcionar de manera independiente (sistemas aislados) para proporcionar energía en lugares sin acceso a la red convencional.
Los sistemas fotovoltaicos pueden instalarse en techos, terrenos o como grandes parques solares. La electricidad generada puede utilizarse directamente en viviendas, empresas o inyectarse a la red pública para contribuir al suministro general.
Según López, la energía fotovoltaica con que se alimenta una casa o una industria se produce entre las 06:00 y las 18:00, aunque la casa permanece conectada a la red eléctrica nacional las 24:00. "Todo el exceso que producimos se inyecta a la red, con el objetivo de reducir el costo de la planilla eléctrica para los consumidores", indica.
Ecuador cuenta con un potencial solar considerable debido a su ubicación geográfica, lo que favorece la radiación solar disponible para la generación fotovoltaica. Proyecciones del sector energético señalan que el país podría alcanzar cerca de 400 MW de capacidad solar fotovoltaica instalada para 2030, impulsado por una combinación de proyectos públicos y privados.
¿Cuál es el ahorro que se logra con la energía fotovoltaica?
La energía fotovoltaica ofrece una serie de beneficios en términos de ahorro y sostenibilidad:
- Reducción de costos a largo plazo: Aunque la inversión inicial en paneles solares puede ser alta, la electricidad generada a partir de la radiación solar no tiene costo adicional una vez instalados los equipos, lo que puede significar ahorros en la factura eléctrica, especialmente en zonas con altos niveles de insolación.
- Reducción de pérdidas en transmisión: Cuando se genera energía más cerca del punto de consumo (por ejemplo, en viviendas o industrias), se reducen las pérdidas asociadas al transporte de electricidad desde plantas centrales.
- Sostenibilidad ambiental: La energía solar no produce emisiones directas de gases de efecto invernadero, lo que contribuye a la reducción de la huella de carbono del sector eléctrico. Desafíos y limitaciones
Pese a sus ventajas, la energía fotovoltaica enfrenta retos, entre ellos el costo inicial de equipos y la necesidad de infraestructura adecuada para integrarla en la red eléctrica. Además, la eficiencia de los sistemas depende de las condiciones climáticas y de las horas de sol disponibles en cada región.
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