Inundaciones en Ecuador: ¿Qué hacer antes, durante y después de una emergencia para proteger tu vida y la de tu familia?
La Secretaría de Gestión de Riesgos, Unicef y la Cruz Roja comparten recomendaciones para mantenerse a salvo.

Conocer las señales de alerta, preparar una mochila de emergencia y saber cómo actuar
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Actualizado:
03 nov 2026 - 07:00
Las lluvias intensas y el fenómeno de El Niño elevan el riesgo de inundaciones en Ecuador. El agua puede subir lentamente o avanzar en cuestión de minutos, arrastrar vehículos, afectar viviendas y poner en peligro vidas.
Una inundación ocurre cuando el agua se desborda y cubre terrenos que normalmente permanecen secos. Puede afectar viviendas, calles, carreteras, cultivos y otros espacios, además de provocar daños materiales y poner en riesgo a las personas.
Este fenómeno puede producirse de dos maneras, según señala la Secretaría de Gestión de Riesgos: mediante crecidas lentas, cuando el nivel del agua aumenta durante varias horas o días, o por crecidas repentinas, que ocurren de forma súbita y, en ocasiones, sin dar tiempo suficiente para evacuar.
Las inundaciones también se clasifican según su origen. Las fluviales ocurren cuando las lluvias continuas hacen que los ríos superen su capacidad; mientras que las costeras pueden producirse por marejadas asociadas a ciclones tropicales o tsunamis.
También pueden originarse por el deshielo acelerado o la ruptura de una presa.
El riesgo en Ecuador
En Ecuador, las lluvias intensas y las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño incrementan la preocupación por estos eventos.
Además, el cambio climático puede favorecer que las inundaciones sean más frecuentes o intensas en distintas regiones. Por eso, la prevención y la preparación familiar son fundamentales.
¿Cómo prepararse antes de una inundación?
Una de las primeras medidas es conocer si la vivienda o el sector donde se vive está expuesto a inundaciones.
Para ello, es importante identificar las zonas de riesgo, conocer las rutas de evacuación y mantenerse informado sobre los pronósticos del tiempo y las alertas que emitan las autoridades.
La Unicef recomienda preparar un plan familiar de emergencia. Este debe incluir una ruta para llegar a un lugar seguro, un punto de encuentro en caso de separación y una mochila con agua, alimentos no perecibles, medicamentos, botiquín de primeros auxilios, linterna y pilas.
También aconseja consultar con las escuelas sobre sus protocolos de evacuación.
Otra medida importante es proteger los documentos personales, como cédulas, pasaportes y certificados.
Lo recomendable es guardarlos en un lugar elevado y dentro de fundas herméticas para evitar que el agua los destruya.
Los objetos de valor también deben colocarse en zonas altas de la vivienda.
Mira además, varias recomendaciones hechas por la Secretaría de Gestión de Riesgos para enfrentar posibles inundaciones:
Recomendaciones de la Cruz Roja
Por su parte, la Cruz Roja recomienda revisar periódicamente el estado de la vivienda, especialmente los techos, bajantes, canaletas y desagües.
También aconseja retirar objetos de patios, terrazas y sótanos que puedan ser arrastrados por el agua, asegurar puertas y ventanas y colocar los productos tóxicos en espacios donde no puedan entrar en contacto con el agua.
¿Qué hacer cuando comienza una inundación?
Si las autoridades emiten una alerta, la recomendación es dirigirse a una zona segura o a un lugar elevado.
Las personas que viven en sectores vulnerables deben estar preparadas para evacuar y seguir las instrucciones de los organismos de emergencia. No se debe esperar a que el agua ingrese a la vivienda para salir.
Una de las principales advertencias es no caminar, nadar ni conducir por calles, ríos o caminos inundados.
Aunque el nivel del agua parezca bajo, la corriente puede tener suficiente fuerza para arrastrar a una persona o un vehículo.
También se debe evitar permanecer cerca de riberas, quebradas, puentes y túneles que puedan inundarse.
¿Qué hacer si estás conduciendo?
Si el agua sorprende a una persona mientras conduce, debe alejarse de las zonas inundadas y buscar un lugar seguro.
Si el vehículo queda atrapado y comienza a llenarse de agua, se recomienda salir cuando sea posible y subir al techo si no se puede abandonar el automotor de forma segura.
Si alguien queda atrapado dentro de un edificio, debe dirigirse a los niveles superiores y, de ser necesario, a un tejado abierto.
La Cruz Roja también aconseja mantener la calma, limitar el uso del teléfono celular y no compartir rumores sobre la emergencia.
Si es necesario abandonar la vivienda, y siempre que exista tiempo suficiente y no implique exponerse al peligro, se deben desconectar los aparatos eléctricos y cerrar las llaves de gas y agua.
En Ecuador, ante una emergencia se puede llamar al ECU 911.
¿Qué hacer después de una inundación?
Cuando el nivel del agua disminuya, no significa que sea seguro regresar inmediatamente a casa. La Unicef y la Cruz Roja recomiendan esperar la autorización de las autoridades y mantenerse informado sobre las condiciones del sector.
También es necesario tener precaución con paredes debilitadas, escombros, postes y cables eléctricos que puedan representar un peligro.
El agua de las inundaciones puede contener bacterias, residuos y sustancias contaminantes. Por eso, se recomienda evitar el contacto directo, especialmente en el caso de niños.
Si una persona estuvo expuesta al agua, debe bañarse y lavarse las manos. Si presenta malestar o síntomas de enfermedad, debe buscar atención médica.
También es necesario revisar los alimentos y las fuentes de agua. No se debe consumir comida que haya estado en contacto con el agua de la inundación.
El agua de fuentes no tratadas debe hervirse durante al menos tres minutos antes de utilizarla para beber, cocinar o lavar utensilios.
La limpieza de la vivienda debe realizarse con precaución y utilizando medidas de protección.
Finalmente, antes de volver a utilizar electrodomésticos, hay que comprobar que las instalaciones eléctricas no estén afectadas.
La Cruz Roja recomienda ventilar y secar las habitaciones, limpiar y desinfectar los espacios y retirar los objetos que no puedan recuperarse.
Los niños deben mantenerse alejados de las labores de limpieza y de los lugares que todavía estén contaminados.
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