Plazo para hallar sobrevivientes se agota en Venezuela, donde sismos dejan casi 1 500 muertos
La ventana crítica de 72 horas para rescatar con vida a personas atrapadas se ha cerrado. Los dos terremotos ocurrieron el 24 de junio.

Rescatistas buscan sobrevivientes en los escombros de un edificio derrumbado en Caraballeda, estado de La Guaira, Venezuela
AFP
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Actualizado:
29 jun 2026 - 07:00
La esperanza de encontrar sobrevivientes disminuye, este lunes 29 de junio de 2026, en Venezuela, donde crece la frustración por la respuesta del Gobierno al doble terremoto que dejó al menos 1 450 muertos y decenas de miles de desaparecidos.
La Guaira, la zona más afectada a 40 kilómetros de Caracas, parece una zona de guerra. Hileras de edificios colapsaron como castillos de naipes y se transformaron en montañas de arena y escombros.
Imágenes de dron de AFPTV desde La Guaira mostraron columnas de humo elevándose entre los escombros mientras barrios enteros quedaban reducidos a polvo.
El doble sismo ocurrió el miércoles 24 de junio y provocó el colapso de casi 800 edificios, 189 de ellos totalmente, en un país sumido en una profunda crisis política y económica.
Con una magnitud de 7.2 y 7.5 y separados por segundos de diferencia, fueron de los más fuertes y devastadores registrados en América Latina.
La ventana crítica de 72 horas para rescatar con vida a personas atrapadas se ha cerrado. Los expertos creen que pasado ese plazo la tarea se transforma básicamente en la recuperación de cadáveres.
"Todos dicen que ya no hay nadie, pero nosotros [seguimos] esperando aquí. A ver si se puede sacar a alguien más", declaró Eduardo Cardozo, un operario agrícola que acudió a ayudar en las labores de rescate en Tucacas, en la costa, a unos 200 km al este de Caracas.
"Lo más difícil era cuando sentíamos esperanza en los túneles donde nos metíamos, rampando, quitando escombros, haciendo un trabajo de corazón, con mucha fe, y cuando llegábamos a los objetivos [las personas], los encontramos sin vida", contó Luis Salas, otro voluntario, de 27 años.
En medio de la tragedia surgió una luz de esperanza: un hombre y su hijo adolescentes fueron rescatados el domingo en La Guaira.
Rescatistas de 24 países trabajan sin cesar mientras helicópteros y aviones estadounidenses Osprey V-22 sobrevuelan la zona.
Pero la población no esconde su ira por la lenta y escasa ayuda del gobierno. "Nosotros mismos somos los que hacemos todo. Nosotros mismos, nos ayudamos y confiando en que Dios, creemos que Dios nos sostuvo", declaró a la AFP Dayana Lean, de 51 años, en playa Los Cocos, en La Guaira.
"Hay pocos espacios habilitados para refugios, debido a la cantidad de personas que quedamos en la calle", abundaba por su parte Yelit Contreras, de 28 años.
"No tenemos el apoyo para sacar a nuestros familiares, nosotros mismos no podemos", dijo Héctor Aguilera, de 60 años. Cuatro de sus familiares quedaron sepultados bajo un edificio colapsado. Recuperaron los cuerpos sin vida de dos personas.
"Sabemos que están muertos, pero aquí estamos esperando la respuesta de las autoridades", añadió. "No tenemos esperanzas, lo que me quedan son los recuerdos".
El último saldo oficial es de 1 450 muertos, 20 más que el sábado, y 3.150 heridos. El gobierno evita hablar de desaparecidos, una cifra que Naciones Unidas calcula en más de 50 000.
La ONU estima que los sismos podrían dejar casi siete millones de damnificados y daños materiales por 6 700 millones de dólares, el 6% del PIB del país petrolero.
El gobierno militarizó La Guaira e impuso el trámite de un salvoconducto para que rescatistas, médicos y voluntarios puedan acceder a la zona de desastre.
El aeropuerto internacional que sirve a Caracas se reabrió parcialmente el sábado y recibe desde entonces vuelos de carga con ayuda de Estados Unidos.
El ejército de Estados Unidos también desplegó varias aeronaves y helicópteros para ayudar con las labores de rescate y militares entregaron suministros en el puerto de La Guaira el domingo, indicó el Comando Sur.
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