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Semaglutida para bajar de peso: médicos advierten sobre los riesgos de usarla sin supervisión

Médicos advierten sobre los riesgos de usar semaglutida sin control médico. Conozca sus efectos secundarios y contraindicaciones.

La semaglutida inyecttable se ha popularizado en el país como un tratamiento para bajar de peso; médicos adviertes los riesgos de su uso.

Referencial Freepik.

Autor

Lizette Abril

Actualizado:

02 nov 2026 - 08:00

La semaglutida se ha vuelto cada vez más popular en Ecuador como una alternativa para bajar de peso. Sin embargo, su creciente demanda también ha encendido las alertas entre especialistas, quienes advierten sobre los riesgos de utilizar este medicamento sin una evaluación médica previa.

Aunque se trata de un fármaco empleado para tratar la diabetes tipo 2 y, en determinadas presentaciones, la obesidad, hay personas que buscan utilizarlo únicamente para perder unos cuantos kilos por motivos estéticos.

El endocrinólogo y especialista en metabolismo Javier Solís asegura que existe un uso inadecuado de este medicamento, incluso en establecimientos que no están destinados a brindar tratamientos médicos.

"Hoy van a hacerse el manicure, el pedicure y, lamentablemente, salen aplicados una ampolla", señaló el especialista durante una entrevista con Teleamazonas.

Solís considera necesario reforzar los controles sobre la comercialización de la semaglutida y exigir que su dispensación se realice bajo prescripción médica.

El médico familiar especializado en diabetes, nutrición y dietética Wilson Jaramillo coincide en que cada vez son más los pacientes que llegan a consulta solicitando directamente este medicamento, aunque muchos desconocen cómo funciona y cuáles son sus indicaciones.

¿Qué es la semaglutida y por qué ayuda a bajar de peso?

La semaglutida pertenece a una familia de medicamentos conocidos como agonistas del receptor GLP-1. Su acción imita una hormona intestinal que interviene en la regulación de la glucosa y el apetito.

Uno de sus principales efectos es aumentar la sensación de saciedad y retrasar el vaciamiento del estómago, lo que puede reducir la cantidad de alimentos que consume una persona.

"Actúa también a nivel cerebral aumentando la saciedad y calmando el hambre", explicó Jaramillo.

El medicamento también favorece la liberación de insulina cuando los niveles de glucosa están elevados y disminuye la secreción de glucagón, lo que contribuye al control de la diabetes tipo 2.

Sin embargo, los especialistas insisten en que no debe considerarse una solución rápida para adelgazar ni un sustituto de una alimentación equilibrada y el ejercicio. 

¿Quiénes pueden utilizar semaglutida para adelgazar?

Solís explicó que su utilización para el control del peso está dirigida principalmente a:  

  • Pacientes con obesidad o con sobrepeso acompañado de enfermedades relacionadas con el exceso de peso.
  • Personas con un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más.
  • Pacientes con un IMC de 27 o más que presentan enfermedades asociadas al peso, como hipertensión arterial, diabetes tipo 2 o apnea obstructiva del sueño.
  • Adolescentes desde los 12 años con obesidad, únicamente cuando se trata de una presentación autorizada para ese grupo de edad y bajo valoración especializada.

Estos criterios no significan que todos los pacientes deban recibir el medicamento. La indicación depende de la evaluación médica y de las condiciones de autorización de cada presentación.

Jaramillo explicó que, antes de iniciar el tratamiento, es necesario revisar el peso, la talla, el índice de masa corporal y los antecedentes clínicos del paciente. También puede ser útil evaluar su composición corporal para identificar la proporción de grasa y músculo.

La semaglutida no está indicada para personas que únicamente desean adelgazar por razones estéticas sin cumplir criterios médicos.

¿Cuáles son los efectos secundarios de la semaglutida?

Uno de los principales problemas de utilizar semaglutida sin supervisión es que las personas pueden desconocer sus contraindicaciones, administrar dosis inadecuadas o no identificar oportunamente una complicación.

Jaramillo señaló que los efectos secundarios más frecuentes se presentan en el sistema digestivo.

Entre ellos están las náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, dolor abdominal y sensación excesiva de llenura.

En determinados pacientes, la disminución del apetito puede provocar una ingesta insuficiente de alimentos y nutrientes.

"Hay veces que, cuando no comen, los pacientes empiezan a tener cuadros de debilidad, caída del cabello; es porque no consumen las calorías adecuadas", explicó Jaramillo.

El especialista también advirtió sobre complicaciones menos frecuentes, pero potencialmente graves, como la pancreatitis aguda.

La semaglutida también requiere precauciones en personas con determinadas enfermedades gastrointestinales y está contraindicada en pacientes con antecedentes personales o familiares de carcinoma medular de tiroides o con síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 2.

Por ello, el tratamiento debe comenzar únicamente después de una valoración médica, que permita revisar los antecedentes del paciente, las posibles interacciones y la necesidad de seguimiento.

¿Qué ocurre al deja de utilizar semaglutida?

Una de las dudas más frecuentes entre quienes utilizan semaglutida es si recuperarán el peso perdido al suspender las aplicaciones.

Solís explicó que la obesidad es una enfermedad crónica y que, al interrumpir el medicamento, pueden desaparecer sus efectos sobre el apetito y la saciedad.

"Se pierde ese efecto sin la medicación; la obesidad vuelve a desenmascararse, vuelve a mostrarse, vuelve el apetito desaforado", señaló.

La recuperación del peso después de suspender semaglutida es un fenómeno documentado en estudios clínicos. Sin embargo, no significa que todas las personas recuperarán la misma cantidad de peso ni que necesariamente volverán a su peso inicial.

Sobre la duración del tratamiento, los especialistas entrevistados señalaron que debe individualizarse. Mientras Solís enfatiza la necesidad de tratamientos prolongados en pacientes con obesidad, Jaramillo indicó que algunos pacientes pueden suspenderlo tras alcanzar sus objetivos y consolidar cambios en sus hábitos.