Más allá de goles y victorias: anécdotas e imágenes de casi cien años de Mundial
El Mundial no solo dejó goles y campeones, también episodios políticos, tragedias, polémicas arbitrales y momentos insólitos.

Más allá de goles y victorias: anécdotas e imágenes de casi cien años de Mundial
Redes Sociales
Compartir
Actualizado:
10 jun 2026 - 10:18
En momentos en los que se critica al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, por su proximidad con el presidente estadounidense, Donald Trump, y pese a que los estatutos de la instancia exigen a sus miembros ser políticamente neutrales y evitar toda forma de injerencia política, el fútbol y la política han ido muchas veces de la mano.
En una época en la que Europa ya olía a guerra, el dictador italiano Benito Mussolini aprovechó el Mundial de Francia 1938 para hacer propaganda de su régimen; al igual que los alemanes, cuyos jugadores escuchaban el himno antes de los partidos haciendo el saludo nazi.
Muchos años después, otro dirigente italiano, Sandro Pertini, acaparó tantos focos como los jugadores de la Nazionale al saltarse el protocolo y celebrar, como cualquier otro tifoso, cada uno de los tres goles que Italia le endosó a Alemania Federal en la final del Mundial de España 1982.
En ese mismo campeonato, el jeque Fahad al-Ahmed al-Jaber al-Sabah, hermano del emir de Kuwait, dejó el palco de honor y bajó al césped para pedir a sus jugadores abandonar la cancha como protesta contra un gol concedido por el árbitro en el partido contra Francia.
Incomprensiblemente, el árbitro acabaría anulando el tanto, que tampoco tenía más trascendencia ya que los Bleus ganaron 4-1.
Drama en el estadio
Un estadio de fútbol es una coctelera de emociones y en algunos casos se han vivido escenas dramáticas o momentos de pánico, como cuando el uruguayo Juan Hohberg fue víctima de un paro cardíaco tras marcar el segundo gol que igualaba la semifinal contra Hungría en 1954.
No solo fue reanimado en el mismo césped (hay imágenes en internet del momento), sino que jugó la prórroga, aunque no hubo un segundo milagro y Uruguay fue ó derrotado 4-2 por la gran favorita.
Las crónicas hablan que Pelé sufrió tantas patadas por parte de los portugueses en 1966 que "O'Rei" no pudo acabar el partido en Goodison Park, en Liverpool, y tuvo que ser evacuado del terreno de juego por personal de la selección, ya que no podía poner un pie en el suelo.
No obstante, la entrada más escalofriante que se haya visto nunca en un Mundial la protagonizó en 1982 el portero alemán Harald Schumacher, quien para evitar el gol del francés Patrick Battiston, salió de su área y golpeó con su cuerpo al francés con tal violencia que éste cayó inconsciente sobre el césped.
El alemán no sólo no fue castigado por la acción, sino que ni siquiera se interesó por su rival ni se excusó, e incluso pudo disputar la final días después.
El Maracanazo de 1950 posiblemente sea la mayor demostración de tristeza colectiva, ya que cuando el uruguayo Alcides Edgardo Gigghia marcó el tanto que dio el título a la Celeste sumió a todo un país, Brasil, en la más profunda depresión, al punto que hubo hasta suicidios.
Si llegar a esos extremos, la derrota 7-1 de Brasil ante Alemania en semifinales de 2014, en el estadio Mineirao de Belo Horizonte, dejó de nuevo profundamente marcada a la torcida.
Antes y después
Algunas acciones ocurridas en partidos mundialistas han dado paso a un cambio de las reglas del juego.
El argentino Antonio Rattín fue expulsado en el partido de cuartos del Mundial de 1966 contra el anfitrión, en una época en la que aún no existían las tarjetas y las amonestaciones se anunciaban verbalmente.
Pero el argentino dijo no entender lo que le decía el árbitro, el alemán Rudolf Kreitlein, por lo que se negó a abandonar la cancha... hasta que 10 minutos después lo sacó la policía.
Para evitar estos problemas de comunicación, la FIFA introdujo el sistema de tarjetas en México 1970. Pero el primer jugador expulsado en un Mundial no llegaría hasta cuatro años después, en Alemania Federal, y fue el chileno Carlos Caszely el que pasó a la historia como el primer expulsado en una Copa del Mundo.
El partido entre Alemania Federal y Austria en España 1982 es recordado por el pacto entre ambos equipos, ya que una victoria por la mínima de los germanos clasificaba a ambos para la segunda fase, en detrimento de Argelia, que ya había jugado sus partidos.
Un gol de Horst Hrubesch al minuto 10 le dio la victoria 1-0 a Alemania Federal.
El público del estadio El Molinón, en Gijón, se pasó buena parte del partido cantando "¡Que se besen, que se besen!" ante el escaso espíritu de lucha mostrado por los contendientes.
Tras el Mundial 1982, la FIFA decidió que la última jornada de la fase de grupos se jugara con horario unificado.
El fútbol antes del VAR
El fútbol entró en una nueva fase a partir de 2016, cuando la FIFA aprobó el uso del videoarbitraje (VAR) con el objetivo de poner fin a las polémicas y a las decisiones erróneas de los árbitros o que simplemente no veían.
Una decisión arbitral marcó la final de Inglaterra 1966, ya que el soviético Tofik Bajrámov dio por gol un remate del inglés Geoffrey Hurst en la prórroga que pegó en le travesaño y picó sobre la raya del arco, lo que significaba el 3-2 para los anfitriones (4-2 al final).
Ni siquiera hoy, con las imágenes de televisión, nadie es capaz de decir si la pelota traspasó la línea.
El VAR también habría solucionado la papeleta al árbitro que no vio la mano de Maradona en el partido contra Inglaterra en 1986, el codazo de Mauro Tassotti a Luis Enrique en un Italia-España en 1994 que acabó con la nariz ensangrentada del actual técnico del PSG, o el mordisco de Luis Suárez a Giorgio Chiellini en un Uruguay-Italia en 2014.
No existía al VAR aún en 2006, pero el cuarto árbitro de la final, el español Luis Medina Cantalejo, le avisó al argentino Horacio Elizondo que Zinedine Zidane había propinado un cabezazo a Marco Materazzi, tras verlo por un monitor en la banda, que supuso la expulsión del francés y los italianos acabaron levantando la copa en los penales.
Compartir

