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Salud mental y fenómeno de El Niño: ¿qué atención psicológica se da a víctimas de desastres?

Especialistas en salud mental cumplen protocolos de contención emocional frente a las emergencias provocadas por el fenómeno de El Niño en Ecuador.

Recorrido de inundaciónes provocadas por el Fenómeno del Niño en la ciudad de Machala.

API

Autor

Karla Padilla

Actualizado:

07 nov 2026 - 11:00

En Ecuador, el fenómeno de El Niño y las intensas lluvias registradas desde el 29 de agosto de 2026 han dejado un saldo de 57 058 personas afectadas a escala nacional, según el último reporte de la Secretaria de Gestión de Riesgos, publicado el 6 de noviembre con corte a las 14:00.

Durante este periodo se han contabilizado 1 232 eventos adversos que impactaron a 163 cantones y 469 parroquias, siendo las provincias de Esmeraldas, Guayas, Galápagos, El Oro, Santa Elena, Los Ríos, Manabí y Bolívar las que reportan mayores estragos. 

El punto crítico de la emergencia fue en el mes de octubre, mes que registró la mayor frecuencia de eventos y el mayor porcentaje de afectación a la ciudadanía, alcanzando un 46,38 % del total de damnificados en el país.

Por ello, frente a emergencias climáticas como las inundaciones los organismos de salud y asociaciones implementan líneas de acción para salvaguardar el bienestar emocional de la población damnificada.

Protocolos de actuación y Primeros Auxilios Psicológicos 

Profesionales en salud mental, como Adriana Solórzano, psicóloga del Ministerio de Salud Pública, y Mauricio Garcés, presidente de la Asociación Mundial de Psicología en Emergencias - AMPE en Ecuador, coinciden en que la intervención inmediata se rige bajo protocolos internacionales durante las primeras 24 a 72 horas de la emergencia.

Ambos expertos destacan tres puntos clave para la atención de personas damnificadas:

  • Contención emocional: La primera respuesta buscan ofrecer un espacio seguro, calmar el estado de shock, permitir el desahogo a través de la escucha activa y vincular a las personas con sus necesidades básicas (albergues, agua, alimentos y redes familiares).
  • Validación de emociones: Durante el evento y las horas posteriores son comunes el miedo intenso, el pánico, la desorientación y el entumecimiento emocional. En los días siguientes surgen la tristeza, el duelo por pérdidas materiales o de familiares, y la incertidumbre ante el futuro. Por lo cual recomiendan practicar la escucha activa con empatía.
  • Ejercicios de regulación: Un ejercicio práctico inmediato para bajar los niveles de ansiedad y estrés son las técnicas de respiración, como la respiración en cuatro tiempos, misma que pueden ser guiadas por especialistas o se pueden realizar de forma autonoma como parte de la autoregulación.

Atención a grupos vulnerables y comunidad

La contención no se limita al plano individual, por ello los equipos de atención implementan una estrategia de salud comunitaria mediante comités, líderes barriales, grupos de apoyo y talleres de psicoeducación para evitar el pánico colectivo, explica Adriana Solórzano, vocera del Ministerio de Salud.

Según la experta, es importante generar espacios de escucha y saber como abordar a cada grupo:

  • Niños, niñas y adolescentes: Se recomienda explicar la realidad con palabras sencillas y adecuadas a su edad, evitar mensajes alarmistas, además de la limitar el acceso a contenidos no oficiales de redes sociales. 

    Parte de la contención en este grupo es la validación de sus emociones,en niños menores posicionar a los rescatistas como figuras de apoyo y establecer rutinas (horarios de comida, aseo y espacios educativos temporales en albergues) ayuda a reducir la incertidumbre.
  • Adultos mayores: Requieren la misma contención prioritaria centrada en la validación de sus emociones y el restablecimiento rápido de rutinas diarias.
  • Personas con discapacidad: Se debe coordinar acciones con personal especializado para garantizar una comunicación inclusiva.

Seguimiento y derivación clínica

Pasadas las primeras 48 horas, los equipos realizan tamizajes de salud mental para identificar a aquellos usuarios que presentan reacciones persistentes al estrés agudo, aislamiento o alteraciones severas del sueño, indica la vocera del Ministerio de Salud.

Aquellos casos que sobrepasan la contención primaria son derivados a centros de salud o unidades hospitalarias especializadas para evitar el desarrollo de cuadros crónicos de ansiedad o depresión. 

Asimismo, los expertos recomiendan a la ciudadanía mantenerse informada exclusivamente a través de canales oficiales, estableciendo horarios específicos para evitar la sobreexposición a noticias sobre desastres que deterioren la salud mental.

¿Qué es la psicología de emergencia?

La Psicología de Emergencia es la rama encargada de abordar el impacto emocional y mental provocado por sucesos críticos, traumáticos o catastróficos como terremotos, huracanes o inundaciones graves en individuos y comunidades.

Según la Asociación Americana de Psicología el objetivo es reducir el sufrimiento, estabilizar a los afectados y prevenir que el trauma inicial derive en trastornos como el estrés postraumático.