Fenómenos de El Niño y La Niña: diferencias clave y su impacto en el clima de la región y el mundo
Entre lluvias extremas y sequías, El Niño y La Niña han generado impacto en el territorio ecuatoriano y en el mundo.

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Actualizado:
08 nov 2026 - 10:00
El comportamiento del clima y su impacto en el territorio ecuatoriano están condicionados por el fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), un patrón de origen natural caracterizado por la fluctuación entre dos fases contrapuestas y complementarias: El Niño y La Niña.
De acuerdo con informes técnicos elaborados por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), el Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (Ciifen) y el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar), estas dinámicas alteran la temperatura de la superficie oceánica y descompensan el régimen de lluvias a escala regional y global.
- El Niño: Se caracteriza por el calentamiento inusual de las aguas superficiales en las zonas central y oriental del Pacífico ecuatorial, debido al debilitamiento de los vientos del este.
Su nombre proviene a una denominación realizada por pescadores locales que notaron la corriente cálida del mar cerca de la época de Navidad. - La Niña: Corresponde al fenómeno contrario y está definido por temperaturas inusualmente frías en la superficie oceánica de la misma región y por una intensificación de los vientos que se desplazan de este a oeste.
Entre ambos eventos climáticos puede registrarse un periodo neutro donde las temperaturas tropicales se estabilizan.
La transición entre dichas fases suele darse en un ciclo de dos a siete años, comenzando habitualmente su desarrollo entre marzo y junio para alcanzar su apogeo entre noviembre y febrero.
Los efectos de El Niño en los últimos años
A nivel mundial y regional, El Niño ha dejado huellas en los registros meteorológicos.
Datos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) detallan que el evento registrado en 2023 y 2024, combinado con el calentamiento global de origen antrópico por gases de efecto invernadero, hizo que en 2024 se posicionara como el periodo más cálido del que se tiene registro científico.
Los efectos de este fenómeno alteran los patrones habituales de lluvia, entre uno de sus efectos fueron las sequías en el norte de Australia, Indonesia y zonas del sur de África.
Además, en el mismo periodo se reportó el incremento de precipitaciones y el riesgo de inundaciones en áreas de América del Sur y el sur de Estados Unidos.
Boletines de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmaron la intensificación de El Niño en los últimos meses de 2026, con previsiones de alcanzar una intensidad muy fuerte y condicionar de manera determinante las pautas climáticas globales.
Los estragos de La Niña en los últimos años
Los ciclos de La Niña han golpeado de forma persistente al territorio ecuatoriano con secuelas que se han hecho visibles en distintas provincias.
Datos recolectados por entidades metereologicas señalan que exitió un periodo prolongado entre finales de 2020 y principios de 2023, en los que el país experimentó alteraciones en su régimen hídrico.
Las anomalías provocadas por La Niña en Ecuador se traducen en bajas temperaturas en la Costa y precipitaciones intensas en la Sierra y la Amazonía.
Registros de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y el Inamahi detallan que en ese lapso de tres años existió mayor cantidad de deslizamientos de tierra y desbordamientos fluviales en zonas como Paute y Zamora Chinchipe.
Además, provincias como Tungurahua, Chimborazo, Cañar, Azuay, Loja y Morona Santiago fueron las más afectadas y mantuvo a sus cómites de emergencias activos.
Actuales afectaciones de El Niño en Ecuador
Las autoridades prevén que sectores como agricultura, salud y gestión de riesgos sean los más afectados por el impacto de el Fenómeno de El Niño.
Las principales secuelas productivas y económicas en el país se resumen en los siguientes puntos:
- Sector agroexportador y pesquero: Según datos de los gremios agroproductivos y el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo se prevén caídas del banano de hasta el 15%, caídas superiores al 20% en exportaciones pesqueras y riesgos de inundación en más de 110 000 hectáreas camaroneras.
Además, se encuentran en riesgo las cosechas de arroz, maíz, caña de azúcar y papa. - Crisis energética y contracción del PIB: Datos del Banco Central y un estudio de la USFQ indican que el déficit energético y los daños viales restan entre 0,5 y 1,4 puntos porcentuales al crecimiento del PIB.
Además, Cepal estima un impacto total de entre el 2% y el 4,4% del PIB. - Inflación y costo de vida: El encarecimiento de los fletes, el deterioro de las carreteras y la escasez de alimentos pueden presionar la tasa de inflación hasta en 2 puntos porcentuales, lo que generaría el aumento del precio de la canasta básica familiar.
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